El hombre que domina el tiempo

Hoy les regalo el primer capítulo de mi novela: “El hombre que domina el tiempo”, es un texto de ciencia-ficción, que se basa en relatos de un hombre que tiene la posibilidad de viajar el tiempo y resolver situaciones para que el mundo siga su curso. Espero les guste y dejen su opinión, aún no está en venta pero pronto estará en Amazon.

Capítulo I

2089

Acostado en el suelo estaba aquel joven hombre, su vida casi cumplía la mitad recorrida, veía las grietas del techo de donde vivía, pensando en todas las cosas que ya no existían en su vida, recordando buenos momentos que lo llenaban de una tristeza tan cruel y piadosa que a cualquier hombre desgarraría el alma.

Allí estaba en medio de una habitación, suspirando recuerdos; se puso de pie luego de varios quejidos del anciano,su cuello lo mataba, el dolor era insoportable, al igual que su espalda, el trabajo que desempeñaba no era el acostumbrado para una persona de su estatus social, podía ver el alrededor de la casucha en donde actualmente residía donde sus desvelos eran más duros y crueles, tomó la tetera y la coloco en una cocina eléctrica que le había obsequiado su compañero de trabajo.
Preparo café mientras el espiral se hacía rojo vivo, veía sin expresión alguna el rojo del metal y llevo su mano para tocarla, el golpe del calor lo obligo a llevar su mano rápidamente hacia atrás mientras su quemadura lo hizo sentir vivo en ese instante, tomó su tasa metálica y se sirvió; se dirigió a la ventana y miro lo gris que se había vuelto el mundo luego de la tercera guerra.
Bebió la tasa de café de un sorbo sin importar lo caliente, se vistió y salió para ir a trabajar. Vallas gigantes ponían en la calle.
“El mundo no se reconstruirá solo, ayuda a restaurarlo.”
-Jajajaja, sonreír Gustavo mientras observaba eso de camino a la malla de constructores, con su dolor de cuello y de espalda, llego. Una mujer de vestimenta rasgada y sucia se arrodilla ante él
-Por favor señor, un “pase”, por favor.
El control social que se vivía se denominaba en la comida y el agua, quien la controlaba era un hombre llamado Bad, muchos dicen que este hombre llego del futuro y creo esto, la miseria del mundo; solo quien poseía un “pase” podía comer y tomar agua limpia, Gustavo se arrodilla para apoyarla en ponerse de pie nuevamente.
-¿Crees que si tuviera un “pase” te lo daría?. Preguntó a la mujer seriamente.
La mujer se sorprendió y comenzó a llorar sin cesar, Gustavo solo la ignoro y cruzo la puerta del edificio de Bad mientras negaba con la cabeza. Arnol, el encargado lo mira venir por el pasillo con el mentón arriba y su ceja de igual manera, cuestionando al hombre encargado de los obreros a reconstruir el mundo.

Gustavo nació en una época remota a esta, conocía cosas que las personas de esta desconocían en su totalidad, tomo su tarjeta para marcar su llegada a la empresa, miro a Arnol que lo juzgaba con la mirada a cada segundo.
-Te diré algo niño.-Se detuvo frente a él como desafiándolo.
-Te degrado a obrero. Este lo observo de arriba abajo, para continuar diciendo:
-Con esos zapatos y ropas sucias dudo que siquiera puedas ordenarte a ti mismo a limpiarlos.
Gustavo sonrió mientras vacilo desacomodando su corbata lujosa.
-Ve a la obra-Se alejó, mientras que Arnol se reía burlonamente, unos hombres salieron de la habitación de seguridad y control de la obra; en sus siglas (S.C.O) lo tomaron a la fuerza mientras este se contenía; Gustavo entró en la oficina de Bad.
-¡Qué locura allá, las personas de esta época son bastante arrogantes y fanfarronas!
Tomó un caramelo del frasco, el hombre estaba parado viendo a la ventana viendo la obra en proceso.
-Necesito volver Bad, -dijo Gustavo.
Bad lanzó el puro que fumaba al vacío, los obreros saltaron para terminarlo como buitres a una presa muerta.
-¿Que harás allá?-preguntó Bad mientras volteaba hacia Gustavo.
-Traeré mas café. Bad asintió con la cabeza y ordenó. -Ok, ve y trae contigo puros americanos y tabaco del viejo oeste, por favor.
Extender su mano derecha.
-Espero no cambiar nada cuando regreses -dijo Bad
Introdujo el caramelo y lo saboreo.
-No es que me guste esto, odio a estos marginales hombres, si fuera por mí, los mataría a todos, pero siempre existen los peros, los necesitamos para nuestro plan.
Lanzo el empaque del caramelo a la papelera.
En eso la puerta sonó:Toc, toc. Ambos dirigieron su vista hacia la puerta.
-Te dije, que no debiste haberte cargado a Jason
Un hombre caucásico entro a la habitación cargando una Thompson automática del siglo diecinueve intacta.
-Parece que me saque la lotería. Dijo el hombre que se acercaba apuntándolos, a sus espaldas se encontraba una masacre; el hombre era uno de esos apodados ¨ Rebeldes Modernos”(RM) otros los apodaban los Insurrectos, estos eran hombres y mujeres rebeldes, no tiene momento, ni lugar para llevar sus acciones para tratar de dominar el mundo, son personas que viven creando un ciclo de desastres en el mundo destruido produciendo cada vez más futuros caóticos y dimensiones de desgaste de la propia sociedad.
-¿Si disparas? Hazlo rápido. Dijo Bad, mientras escupió al suelo.
-Quiero disfrutarlo, -aseguró el hombre con una sonrisa macabra y disparó a Bad en el pecho, haciéndolo caer en el borde de la ventana.
-Tú y yo nos divertiremos-señaló a Gustavo que parecía no sorprender lo que acababa de ocurrir.
Rodeo el escritorio, empujó con suavidad el cuerpo sin vida de Bad el cual cayó sobre los obreros.
-¡Qué! Se escuchó desde abajo. -¡Esta muerto!¡A muerto Bad!
Grito otro obrero a lo lejos. -¡Ahora Gustavo!.
El asesino de Bad se sentó, Gustavo lo vio a los ojos y tomó otro caramelo.
-¿Qué cosa tan dañina?-dijo mirando el caramelo. -Así como el cigarrillo, los hombres saben que les acorta la vida y les causa impotencia a cierta edad y aun así, fuman. Dijo Gustavo como si nada ocurriera.
Le mostró el caramelo al hombre de la ametralladora.
-Esta cosa también, ambos dañan los dientes, pero no me importa perderles en 10 años me los arrancaras con la culata de un M15, ya lo he vivido, es doloroso.
El hombre se puso amenazante mientras apuntaba a Gustavo-y dijo:-¿Qué te hace creer que no podré hacerlo ahora?
Gustavo vaciló incorporándose al escritorio sonriendo.
-De que otra manera como crees que se enamoraría tu madre de mí, sin mi hermosa sonrisa. Dijo Gustavo sonriendo.
Las palabras del hombre confundieron al que todos conocían como: Gustavo el Hombre sin Tiempo.
-Pues sí, puedo ser tu padre si lo deseo y ahora mismo saldré a concebirte si lo dudas.
Negó con la cabeza mientras sonreía vacilante y burlonamente, y miraba a su posible asesino.
-No exactamente ahora, no es que llegaré y le haré el amor a Shia tú madre así de la nada sin antes presentarme.
El hombre negó con la cabeza, incrédulo de las palabras del astuto Gustavo.
-Te mataré aquí mismo, tú eres el verdadero causante de esto. Dijo el Rebelde de la ametralladora.
Suspiro Gustavo, mientras decía con una tranquilidad absoluta.
-Si me asesinas estarías arruinando tu propia existencia.
Toco su hombro. -Piénsatelo mejor, haz mejor tus cálculos a la próxima.
Se asomó por la ventana, todos corrían como locos, se sentó en la silla de Bad. -Haz creado un apocalipsis hijo, que orgullo, y si me matas créeme será más que un apocalipsis. Sacó un aparato de su bolsillo; el atacante estaba confundido.
-¡No!, tu trajiste aquí a Bad y lo hiciste ver como un dios.
Gustavo ignoraba a su ejecutor, pero lo escuchaba.
-No lo somos ya. Se puso de pie introduciendo otro caramelo en su boca.
-Además, los dioses pueden morir.-Agregó sarcásticamente Gustavo. -Según los dioses son seres omnipresentes, y mírame; soy un hombre que nació en 1910 durante una horrible guerra y estas ahora en 2059 en la pos Tercera Guerra Mundial, estoy tratando de salvar el mundo.

-He venido a terminar de matar a los que hacen posible la verdadera destrucción de este mundo diciendo que lo construyen. -Dijo el hombre decidido a matar.
Gustavo escupió el caramelo fuertemente..
-Eso solo pueden hacerlo los dioses ¿no? Estar presentes en todos los tiempos y yo soy el único, hasta Bad sabía que soy único.
Gustavo sacó y le mostró una fecha con su aparato que marcaba la fecha ¨03 de marzo de 2003.

-Hace solo unas horas estaba a principios de siglo, tratando de cambiar las cosas, para no llegar a lo que somos, vi morir hace días a Bad, ¿sabes?, yo no estaba aquí, he venido porque quiero evitar lo que viene detrás de su muerte. Por que es aquí donde nace el problema y ese dios muerto tirado en el suelo, en una vieja carnicería y quien está a cargo del parto eres tú. En fin he vivido demasiado, pero créeme tú no vivirás mucho si me matas hoy. Y lo más triste, muchos más van a morir, yo diría lo que queda de la humanidad.
Gustavo terminó diciendo al asesino de Bad:

-Espero entonces me dispares pronto. El asesino tiró su arma cargada y se sentó en el sofá.
-Iré por café, espero que cuando vuelva todo siga igual y recuerda para cambiar las cosas hay que pensar en todos, ese fue el principal problema de Bad y ha sido el mío, solo pensé en mí siempre, así como Bad pensaba en su poder de dominio, ¡No cometas el mismo error!.
Todo se detuvo por unos segundos, el ruido, la brisa artificial; todo se había congelado.
-Que el tiempo cambie las cosas no quiere decir que pueda cambiarnos a nosotros, siempre seremos los mismos en cualquier circunstancia y siempre seremos la misma basura.
El campo que se había hecho visible como una masa viscosa y rojiza, desapareció con el retorno del tiempo a transcurrir de manera habitual, el asesino se había quedado solo, y ahora le tocaba decidir sobre todos. Ahora era el nuevo Bad.

Portada

Escrito por: Yordan Roque Alvarez

Publicado por Yordan Roque Álvarez

Nacido en Cuba en 1983, Ciego de Ávila, Profesor de Historia , escritor y periodista e investigador,trabajó en la prensa independiente de su país en la Agencia de Prensa Libre Avileña (APLA), emigró a Rusia en el 2013, donde realizó un diplomado de periodismo y trabajó como Guía Turístico en el Kremlin de Moscú, también fue colaborador del Comité de Asistencia Cívica de Moscú, en 2018 obtiene la ciudadanía española y se va ese país donde reside actualmente, fue Administrador General de la Editorial Ribadeo SLU y ha escrito varios libros entre sus obras está el libro "El camino angosto en busca de la libertad", "Juegos del Corazón", "La columna del Terror", "La Jungla de Espionaje"además de realizar investigaciones relevantes sobre el descubrimiento en Venezuela de Tropas Cubanas,. Ha residido además en Holanda, Alemania.

2 comentarios sobre “El hombre que domina el tiempo

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