Los terroristas que se esconden en la Habana.

En mi libro “La Jungla del Espionaje” menciono algunos de estos terroristas refugiados en la Habana, aunque allí les llaman “luchadores por los derechos civiles”, Bueno, Martin Luther King no son. Sus expedientes policiales y judiciales confirman lo que dijo sobre ellos el aún presidente Donald Trump: “mientras encarcelaba a personas inocentes (el régimen de Castro) albergaba a asesinos de policías, secuestradores y terroristas”

Y es que realmente Cuba se convertir en un momento determinado en un perfecto lugar para esconder asesinos. Aunque Castro siempre tuvo una respuesta certera que el pueblo creer.

Y no sólo asesinos, también salteadores de bancos o furgones de transporte de dinero, como Cheri Dalton y Víctor Gerena; y otros de cuello blanco, responsables de fraudes multimillonarios y tráfico de drogas, como Robert Vesco.
Son poco más de 70 los que integran el grupo de los que se podría llamar los “históricos” (en la isla ha buscado amparo una nueva generación de delincuentes buscados en EE.UU. por fraudes al Medicare, las tarjetas de crédito y las aseguradoras, drogas y lavado de dinero etc., casi todos cubanos).
En su mayoría son secuestradores de aviones: entre 1968 y 1973, cuando La Habana firmó un acuerdo con el gobierno de Richard Nixon para impedir y castigar la piratería aérea, hubo 90 intentos de desviar aviones hacia Cuba, principalmente protagonizados por estadounidenses. Pero al menos siete son los presuntos responsables de las muertes de policías en tiroteos o asaltos, o de civiles como resultado de actos terroristas.
Del núcleo histórico, a algunos como Vesco y William Lee Brent la muerte les llegó siendo ya ancianos en su santuario caribeño. Sólo uno, William Potts tuvo el valor de regresar y enfrentarse a la justicia estadounidense. Casi todos se “aplatanaron” a la penosa vida de la isla, unos con más suerte que otros.

Aunque como algunos pueden pensar no solo criminales de EEUU se encuentran en la Isla Caribeña viviendo al margen de la justicia, un ejemplo claro fue Joseba Sarrionaindia que logró fugarse de una cárcel en el País Vasco, en julio de 1985, tras haber sido condenado a 20 años por pertenencia a ETA. Desde entonces permanece en Cuba, exactamente vive en una casa de Nuevo Vedado, allí goza de la visita de algunos funcionarios españoles de corte izquierdista.

Este señor era un escritor y antiguo miembro de la organización terrorista ETA, se fugó de la cárcel hace 32 años y ha permanecido desde entonces resguardado bajo las alas del Castrismo, hace años vive en La Habana “haciendo vida normal”.
Los periódicos vascos Deia, Gara y Berria publicaban hace poco una entrevista con Joseba Sarrionaindia, ilustrada con las primeras imágenes del escritor desde su desaparición en 1985, en las que, a sus 58 años, aparece sonriente, con el pelo blanco y posando ante la sede de la Universidad de La Habana.
Sarrionaindia no tiene actualmente ninguna responsabilidad civil pendiente, al haber prescrito todas las causas en las que se encontraba implicado en la Audiencia Nacional española por su pertenencia a ETA, pero de que fue un terrorista y responsable de cientos de muertes, eso no lo borra nadie.

Terrorista de ETA en la Habana Joseba Sarrionaindia

Otro que se esconder bajo la protección de Castro fue Robert Lee Vesco, calificado una vez por la publicación State.com como “el rey indiscutible de los financistas americanos fugitivos”,se convirtió en proscrito en 1973, después de que, al cabo de años de inversiones arriesgadas y esquemas de crédito dudosos fuera acusado de fraude de valores para robar un fondo mutualista de más de doscientos millones de dólares por la Comisión de Acciones y Valores de EE.UU. Vesco huyó inmediatamente al extranjero y pasó un tiempo entre las Bahamas, Nicaragua y Costa Rica antes de huir a Cuba, en 1982.
Entre las cosas que dieron notoriedad a Vesco se cuentan un intento de comprar una isla caribeña en Antigua con el fin de crear un país autónomo, y diligencias para que se aprobara en Costa Rica una ley que lo protegería de la extradición.
Tras su llegada a Cuba gracias a una mediación con Castro del ex presidente costarricense José Figueres, fue confinado a no salir, por orden de Castro, de la Marina Hemingway de Barlovento, al oeste de La Habana. Sin embargo su propia esposa declaró que murió en el 2007 y más tarde otro familiar comentó que Vesco había dado gran suma de dolares a Castro para tener una vida normal e incógnita, nunca fue preso como hizo pensar Fidel.

Robert Lee Vesco

Potts, uno de los últimos secuestradores de aviones hacia Cuba, y el único que se conoce haya regresado a EE.UU., fue también miembro de los Panteras Negras. Armado con una pistola desvió hacia la isla en 1984 un vuelo comercial Nueva York-Miami de la aerolínea Piedmont, esperando, según ha dicho, poder dirigirse a Sudáfrica para luchar contra el apartheid. En lugar de ello cumplió 13 años en una cárcel cubana.
William Potts según los documentos de la acusación, Potts “amenazó con hacer volar el aparato y disparar contra los pasajeros si el avión aterrizaba en Miami”. Además, exigió la entrega de cinco millones de dólares.
Tras la amenazas, el piloto decidió volar a La Habana, donde autoridades de la isla entraron en el avión y salieron custodiando al estadounidense, que fue detenido y condenado a prisión. Al parecer Potts no reunía las credenciales revolucionarias suficientes para que Cuba pasara por alto, como lo hizo con otros, la aplicación del acuerdo que estableció en 1973 con la administración Nixon para impedir y castigar la piratería aérea y naval.
Una vez cumplida su larga condena, Potts trabajó durante años como agricultor en Cuba, se casó y tuvo dos hijas
Pero en 2013 hizo algo que no se atrevió a hacer ninguno de los fugitivos históricos, y que le ganó el mote de “el secuestrador nostálgico”: sacó un pasaporte estadounidense en la Sección de Intereses de EE.UU. en la Habana y un pasaje a Miami para comparecer ante la justicia de su país, en el 2014 terminó de ser enjuiciado.

William Potts

Ronald LaBeet es, entre todos los fugitivos que hallaron santuario en Cuba, el que tiene más muertos en su expediente judicial. Incluso más que el “bombardero” puertorriqueño Morales.
LaBeet militó en los Panteras Negras después de recibir una baja deshonrosa del Ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam. Después, volvió a las Islas Vírgenes estadounidenses, de donde es oriundo.
El 6 de septiembre de 1972, él y otros cuatro jóvenes.bajo su mando salieron armados, enmascarados y vestidos con ropa militar, de los arbustos del campo de golf Fountain Valley, una propiedad de la multimillonaria familia Rockefeller en la isla de St. Croix.
Según informes sobre lo sucedido, primero encontraron a cuatro residentes de Miami, dos parejas que pasaban allí sus vacaciones y que se disponían a volver a su hotel en un Toyota alquilado. Les ordenaron bajarse del auto y arrodillarse, y sistemáticamente los fueron ejecutando con una escopeta de cartuchos y pistolas de calibre .45 y 9mm.
Luego rociaron a balazos el bar situado en la terraza del clubhouse, dando muerte a otras cuatro personas. Según testigos, durante la masacre gritaban insultos raciales y anti-blancos. ​ Luego huyeron con 731 dólares tomados de la caja registradora y efectos personales de los asesinados.
Cada uno fue condenado en 1973 a ocho cadenas perpetuas consecutivas por asesinato en primer grado más otras sanciones por un total de 70 cargos. Durante el juicio, LaBeet escupía despectivamente.
Según el FBI, años más tarde, el 31 de diciembre de 1984, mientras era trasladado de St. Croix a una prisión en Nueva York, LaBeet se hizo con una pistola que alguien escondió en el baño del avión, para secuestrar el vuelo 626 de American Airlines y desviarlo hacia La Habana, Cuba.
A partir de ahí las autoridades estadounidenses le habían perdido la pista. Actualmente vive en la Ciudad de Santiago de Cuba en la calle Enramada.

Ronald LaBeet

Víctor Manuel Gerena (1958), miembro de otro grupo extremista puertorriqueño, “Los Macheteros”, es buscado por el FBI en relación con el robo a mano armada en septiembre de 1983 de $7 millones de una furgoneta de la empresa Wells Fargo, empresa de la que era empleado. Se cree que el dinero fue a parar a Cuba.
Según las autoridades estadounidenses, el día del golpe Gerena lo pasó en Hartford, Connecticut, con sus compañeros de trabajo Timothy Girard y James McKeon. En algún momento, despojó de su arma a McKeon, esposó y ató a los dos y les inyectó aspirina y agua para adormecerlos. Luego depositó los $ 7 millones en el maletero de un auto y escapó con el dinero.
Se ha publicado que Gerena fue luego transportado a México, donde abordó un avión de Cubana de Aviación con destino a La Habana en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, El FBI ofrece una recompensa de hasta $ 1 millón por su captura.
Gerena es el fugitivo que ha permanecido por más tiempo en la lista de los Diez Más Buscados por el FBI, desde mayo de 1984 hasta el pasado 15 de diciembre, hoy vive en la ciudad de Camagüey cerca del Casino Campestre.

Charlie Hill Veterano de Vietnam, Hill es buscado por el asesinato de un policía de Nuevo México y el secuestro de un avión de TWA. Pertenecía en 1971 a un grupo llamado Republic of New Afrika que pretendía establecer por la vía armada una nación negra escindida de la Unión en el sureste de los Estados Unidos.
A Hill le ordenaron transportar junto con dos camaradas, Michael Finney y Ralph Goodwin, un alijo de armas y explosivos desde San Francisco hasta Jackson, Mississippi. Cuando iban acercándose a Albuquerque, Nuevo México, el exceso de velocidad de su auto llamó la atención de un patrullero estatal, Robert Rosenbloom. El agente encendió las luces y la sirena, les ordenó detenerse y luego salir del auto, y les pidió que abrieran el maletero, donde llevaban las armas “Entonces recibió un disparo”, ha contado Hill, sin hacerse responsable de la muerte de Rosenbloom.
Se escondieron mientras pudieron en la ciudad, de ahí huyeron al desierto y decidieron pedir por teléfono el servicio de una compañía de camiones de remolque. Cuando el conductor llegó, lo encañonaron y le ordenaron dirigirse a uno de los extremos del aeropuerto local. En la época todavía se abordaban los aviones en la pista. Cuando el vuelo 106 de TWA empezó a abordar, le dijeron al conductor que embistiera la cerca y se dirigiera a la aeronave.
Con los secuestradores a bordo, el avión hizo una escala en Tampa para tomar combustible y de ahí partió hacia La Habana.

Charles Hill

JoAnne Deborah Chesimard (Assata Shakur) Es la más conocida de todos, tanto, que fue el único nombre de la lista mencionado por Trump en un reciente discurso. En algún momento se ha sugerido canjearla a Cuba por la espía cubana del Pentágono Ana Belén Montes. Es la única mujer en la lista de los diez terroristas más buscados por el FBI y por su captura se ofrece una recompensa de $ 2 millones, Se le busca por acto terrorista, terrorismo doméstico, huída ilegal para evitar confinamiento y asesinato.
Joanne Chesimard era miembro del radical Ejército Negro de Liberación (Black Liberation Army) cuando, según la fiscalía de Nueva Jersey, se desató en mayo de 1973 un tiroteo en la autopista Turnpike entre ella y dos camaradas suyos de un lado, y del otro dos patrulleros estatales que les habían ordenado arrimar el auto por un problema técnico con una luz. En la refriega uno de los agentes, Werner Foerster, fue herido en un brazo y cayó al suelo. Chesimard, dicen los fiscales, lo remató con dos disparos a la cabeza.
En 1977 ella fue declarada culpable de asesinato en primer grado y otros delitos y condenada a cadena perpetua. Menos de dos años después, se fugó de la cárcel con ayuda de elementos radicales y vivió en la clandestinidad antes de reaparecer en Cuba en 1984 bajo el alias de Assata Shakur.
Antes del asesinato de Foerster ella ya había tomado parte en tres robos a mano armada, incluido el de un banco; un secuestro, un asesinato y dos intentos de asesinato de agentes de policía, una última ubicación fue en el 2018 en lugar apartado de Santiago de Cuba con servicio de gualdaespaldas incluido.

JoAnne Deborah Chesimard (Assata Shakur)

Pero aunque esto pueda parecer cosas de la época de la guerra fría, hoy Cuba continua escondiendo criminales y terroristas de importante calibre y he dejado para el final porque es parte de la información que recibir cuando comencé a realizar mi libro La Jungla del Espionaje.

En la Habana se encuentran viviendo y tras el anuncio de Paz en Colombia salen y entran al país libremente varios miembros de las guerrillas terroristas entre ellos: Berfulo Álvarez, connotado terrorista, tiene su casa en punto cero número 19, junto a otro grupo no identificado de 8 personas de su circulo guerrillero, y esto no es secreto para nadie, pues el gobierno cubano aceptó tenerlos en un comunicado especial dado a conocer por Bruno Rodríguez Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

Pero los terroristas de Al-Qaida, también tienen su espacio en Cuba, Abd Al-Malik Muhammad Yusuf Uthman Abd Al Salam es un personaje que aunque sin pruebas contundente se dice que está bajo la protección de Raúl Castro, junto a un tal Aamir y otro que se hace llamar Es.

A veces nos preguntamos ¿por qué la dictadura acepta este tipo de personajes que puede poner en hilo su credibilidad?, Cuba ve ventajas en cada uno de los terroristas que ofrece asilo, puede ser por dinero, ventajas de enlaces para acciones sucias, o simplemente para servir de contra oposición al imperialismo.

Si un día el circo de esa dictadura se desploma, en la ratonera nos encontraremos unos cuantos ejemplares asesinos. Eso no lo dude.

Por: Yordan Roque Alvarez

Publicado por Yordan Roque Álvarez

Nacido en Cuba en 1983, Ciego de Ávila, Profesor de Historia , escritor y periodista e investigador,trabajó en la prensa independiente de su país en la Agencia de Prensa Libre Avileña (APLA), emigró a Rusia en el 2013, donde realizó un diplomado de periodismo y trabajó como Guía Turístico en el Kremlin de Moscú, también fue colaborador del Comité de Asistencia Cívica de Moscú, en 2018 obtiene la ciudadanía española y se va ese país donde reside actualmente, fue Administrador General de la Editorial Ribadeo SLU y ha escrito varios libros entre sus obras está el libro "El camino angosto en busca de la libertad", "Juegos del Corazón", "La columna del Terror", "La Jungla de Espionaje"además de realizar investigaciones relevantes sobre el descubrimiento en Venezuela de Tropas Cubanas,. Ha residido además en Holanda, Alemania.

4 comentarios sobre “Los terroristas que se esconden en la Habana.

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