¿Por qué en Cuba no celebramos Navidad?

Una semana después, el 2 de enero de 1969, Fidel Castro “prohibió la Navidad”. En realidad no la prohibió, simplemente eliminó las fiestas navideñas declarando días laborables Navidad, Año Nuevo y Reyes. Esos días festivos se celebrarían en torno al 26 de Julio, la fecha fundacional de la Revolución Cubana, lo que hizo decir a los periódicos de todo el mundo: “Fidel Castro traslada la Navidad al 26 de julio”.

Las autoridades de La Habana justificaron su decisión con razones económicas, el 1969 fue declarado “Año del Esfuerzo Decisivo”, se pretendía realizar una zafra (recolección de la caña de azúcar) de 10 millones de toneladas –que no se alcanzaron-, y el invierno, cuando no llueve en Cuba, era la mejor estación para trabajar sin perder ni un día.

La anulación de la Navidad se debió al berrinche de Fidel que en varias ocasiones declaró que eran fechas tristes para el pueblo debido a la ofensiva que hizo el gobierno de Batista en 1958 contra los clandestinos rebeldes en esos días.

Pero el dirigente dictador de un pequeño país como Cuba que había alcanzado notoriedad mundial gracias al manejo de su imagen, y sus trucos para publicitar la Revolución comprendió que los americanos habían dado un golpe maestro de Guerra Fría con la hazaña de los astronautas.

Muchas razones se usaron para borrar la navidad: La muerte de Ernesto Guevara, el período de zafra azucarera, prioridades revolucionarias, en fin, todo lo que ya ustedes de sobra conocen; pero fue un mensaje navideño que paradójicamente llegó justamente del cielo el 24 de diciembre de 1968, lo que despertó la furia del ex-comandante en jefe y después de una sonada palabrota acabó la celebración.

En la década del 70 los cubanos perdieron la navidad. Los turrones, las yemas y los dulces quedaron en el recuerdo de miles. 

Lamentablemente esta época que juntaba a la familia bajo las luces de un árbol, con presentes y dulces era un daño a la república.Porque la celebración representaba a la burguesía, ya que todos los niños no tenían acceso a los regalos.

Quienes celebraron la navidad en Cuba,en los años 80 fueron los cristianos, desde los templos y a discreción en las casas. En un período oscuro, todos los que quisieron festejar esta fecha lo hicieron con temor.Ya que entre los estigmas de la sociedad estaba ser artista, homosexual o religioso.

Demasiada crisis para pensar en festividades, en los 90 durante los primeros 5 años, el llamado Período especial provocó la Crisis de los balseros en los que miles de cubanos se arrojaron al mar en busca de una mejora económica para los suyos y de una navidad, con pavo, trineos con regalos y un amigo gordiflón.

Treinta años después, también por sorpresa, Fidel restableció las fiestas de Navidad con motivo de la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II. Fue también un golpe de repercusión mundial que llenó de gozo a la Iglesia, pero ni comparación con el del Apolo 8.

En 1968 tres hombres pasaron la Navidad en la Luna por primera vez en la Historia. La Misión Apolo 8 no permitió poner el pie en nuestro satélite (eso sería siete meses después), pero por primera vez les hizo orbitar -10 veces- alrededor de la Luna, permitiéndoles la visión directa de su Cara Oculta. Y volver. Fue una misión precipitada, decidida con urgencia, que no pudo realizar sus pruebas de alunizaje del módulo lunar. Solamente se hizo por la propaganda, y es que la llamada carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos se había convertido en la más importante batalla de la Guerra Fría.

El impactó que causó en el mundo el lanzamiento por los soviéticos del Sputnik, el primer satélite artificial, seguido de la puesta en órbita del primer ser vivo, la perra Laika, y luego del lanzamiento del primer hombre y la primera mujer al espacio exterior, Yuri Gagarin (1961) y Valentina Tereshkova (1963), no sería neutralizado por Estados Unidos hasta que Neil Amstrong posó su pie en la Luna (1969), pero los americanos no podían dejar 1968, un annus horribilis, sin hacer algo espectacular. “El Apolo 8 ha salvado 1968”, se diría a posteriori.

El año horrible de 1968 había sido en efecto el más convulso desde la Segunda Guerra Mundial. En Europa se dio la Primavera de Praga, primera muestra de resquebrajamiento del Bloque del Este, liquidada por los tanques soviéticos, mientras que en París sucedió la Revolución de Mayo, que no fue tal revolución, sino un movimiento de protesta juvenil poniendo en la picota todos los valores burgueses, que se extendería por Europa y Estados Unidos.

Pero fue este país el que resultó más conmocionado. Las protestas contra la Guerra del Vietnam llevaron al presidente Lyndon Johnson a anunciar, por sorpresa, que no se presentaría a la reelección, un hecho insólito en la Historia norteamericana. Eso fue el 1 de Abril de 1968, y tres días después fue asesinado Martin Luther King, el líder de la lucha por los derechos civiles de la gente de color.

Aún mayor trauma causó el asesinato en junio del segundo de los hermanos Kennedy, Robert, al que se daba como vencedor seguro de las elecciones presidenciales. Ese verano la Convención del Partido Demócrata que debía nominar un substituto del asesinado, se celebró en Chicago con la ciudad ocupada policialmente como si estuvieran en guerra. Y como telón de fondo, en Vietnam el Ejército Norvietnamita y el Vietcong lanzaron, de enero a septiembre, la Ofensiva del Tet, que supuso una victoria estratégica y política para los comunistas.

Frente a ese panorama a los americanos no los quedaba más que un arma, la propaganda, y la manejaron magistralmente con un vehículo espacial de alta tecnología y el libro más antiguo del mundo, la Biblia. En Nochebuena los astronautas realizaron una transmisión televisada en la que leyeron los diez primeros versículos del Génesis: “Al principio creó Dios el cielo y la Tierra…”. Tuvo la mayor audiencia de la Historia hasta ese momento y terminó con un mensaje de paz: “Buenas noches, buena suerte, feliz Navidad, y que Dios los bendiga a todos ustedes… a todos ustedes en la buena Tierra”.   

    La navidad es la celebración de la alegría…Jesús, el Dios se hace hombre para salvar a los mortales. No importa que tradición celebremos este día, lo significativo es el mensaje de los ángeles que dieron: Gloria a Dios en las alturas y en la tierra, paz a los hombres que aman al Señor.

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

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