¿Por qué las protestas de los artistas comienza a molestar a la dictadura cubana?

“Nosotros somos artistas, ¿por qué tanto nivel de represión?”, se defendió el rapero Maykel mientras los veteranos funcionarios se envalentonaban contra los jóvenes. El incidente prosiguió con la detención de los artistas, que fueron sacados del lugar en un autobús de la policía. Permanecieron detenidos durante varias horas. Y que gracias a la magia de la Internet quedó en evidencia para la historia.

La escena airea no sólo cómo se le atraganta a la revolución cubana cualquier aire de libertad, sino también las dificultades que atraviesa para controlar la apertura social provocada por la lenta extensión del internet por la isla. Retratado para la posteridad quedó el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, quien lanzó un manotazo contra uno de los 15 artistas y activistas que protestaban el miércoles frente a la sede de su ministerio.

Alonso trataba de impedir que le grabaran con su teléfono móvil, algo a lo que no está acostumbrado. La manifestación era tan pacífica que los 15 jóvenes estaban recitando poemas de José Martí, el padre de la patria cubana, tantas veces citado por Fidel Castro.

La pretensión de los manifestantes era insistir en el diálogo, iniciado levemente pero malogrado a los pocos días a finales del años pasado, “pero también exigir ser escuchados y ejercitar nuestra libertad como ciudadanos… El derecho a la libertad de creación, de expresión y asociación, al disenso y a las libertades políticas”, tal y como rezaba el comunicado del movimiento 27N, nacido en 2020 tras la concentración de más de 300 artistas frente a la sede ministerial.

Entre ellos no estuvieron el miércoles ni Luis Otero Alcántara ni Tania Bruguera, líderes de la protesta, detenidos en las horas previas. La policía desplegó a sus efectivos para impedir la llegada hasta el ministerio de otros artistas, una estrategia repetida en los últimos meses. Varios periodistas independientes viven una pequeña cárcel en su propio hogar, al impedirles los agentes salir a la calle.

Los medios revolucionarios intentaron disculpar la reacción del ministro, señalado como un viejo dinosaurio de la política y de la tecnología en las redes sociales. “El ministro iba a darles la mano y le ponen un celular en la cara”, justificaron desde el Ministerio a la vez que acusaban a los artistas de pertenecer a grupos contrarrevolucionarios.

“No es honesto quien se escuda en el arte para provocar asediando instituciones y funcionarios públicos, mientras la nación lucha a brazo partido contra bloqueo, pandemia y muerte. Nuestros ministerios no son tarimas mediáticas. Allí se trabaja dura”, repitió el presidente, Miguel Díaz-Canel.

En el Gobierno cubano escuece sobremanera la rebelión de los artistas y el ‘milagro de San Isidro’, movimiento surgido durante la huelga de hambre de varios artistas, que ha dado a conocer al mundo, una vez más, que el régimen castrista no está dispuesto a abrir las ventanas de la libertad pese a que prosigue en su tarea de “actualizar” la economía.

“En Cuba es habitual que policías agredan a periodistas y les arrebaten su teléfono. Lo inusual es que ahora lo haga el propio ministro de Cultura. Al igual que los policías él sabe que no será investigado, ya que la represión es una política de Estado”, recriminó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

“El repugnante acto de violencia del ministro de Cultura durante la protesta pacífica tiene una explicación histórica vinculada a la conformación de un gobierno de partido único”, protestó Érika Guevara-Rosas, directora para la región de Amnistía Internacional.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha reclamado a la Unión Europea y a Estados Unidos que de forma urgente sancionen al ministro Alonso Grau y al viceministro, Fernando Rojas, y les impidan la entrada a sus países.

Publicado por Yordan Roque Álvarez

Nacido en Cuba en 1983, Ciego de Ávila, Profesor de Historia , escritor y periodista e investigador,trabajó en la prensa independiente de su país en la Agencia de Prensa Libre Avileña (APLA), emigró a Rusia en el 2013, donde realizó un diplomado de periodismo y trabajó como Guía Turístico en el Kremlin de Moscú, también fue colaborador del Comité de Asistencia Cívica de Moscú, en 2018 obtiene la ciudadanía española y se va ese país donde reside actualmente, fue Administrador General de la Editorial Ribadeo SLU y ha escrito varios libros entre sus obras está el libro "El camino angosto en busca de la libertad", "Juegos del Corazón", "La columna del Terror", "La Jungla de Espionaje"además de realizar investigaciones relevantes sobre el descubrimiento en Venezuela de Tropas Cubanas,. Ha residido además en Holanda, Alemania.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: