Ingeniero cubano residente en Países Bajo es candidato al premio Príncipe Friso de Ingeniería de la UE

Para el ingeniero cubano David Fernández Rivas, profesor de la universidad de Twente, en los Países Bajos, soñar, investigar y trabajar por lograr las vacunas sin agujas, lo llevó a ser este año uno de los tres candidatos al premio Príncipe Friso de Ingeniería, que otorga la Unión Europea y se entregará el próximo 17 de marzo.

“En lo personal, veo este premio no tanto a mi persona, como a una familia extendida de científicos, profesores, colegas, que naturalmente parte desde mi formación en Cuba, en los diferentes viajes que hice durante mi etapa de estudiante universitario, luego como recién graduado, y más tarde ya madurando en diferentes estancias en varios países”, comentó el científico a Sputnik.Para este habanero de 40 años, graduado en Cuba como ingeniero en Instalaciones Nucleares y Energéticas en 2004, en el Instituto Superior de Ciencias y Tecnologías Avanzadas (Instec), y doctorado en Europa en 2012, esta nominación reconoce la importancia del trabajo desplegado por él como profesor universitario, científico, ingeniero y emprendedor.

“Desde Cuba siempre he intentado hacer ciencia para resolver problemas de la sociedad. La forma en que los resultados son articulados e implementados en la sociedad son lógicamente diferentes en Cuba que en países con sistema socioeconómicos diferente, pero mi pasión por resolver problemas no ha cambiado”, comentó el joven que en busca de superación salió del país para hacer su sueños realidad.

Cuando el mundo está abocado a una campaña masiva de vacunación para intentar frenar los efectos de la pandemia provocada por el COVID-19, Sputnik quiso conocer la opinión del también investigador afiliado del Departamento de Ingeniería Mecánica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en EEUU, respecto a la aplicación de su estudio en estos momentos.”Pienso que la posibilidad de inyectar sin agujas en el complejo escenario que se vive es enorme. Desde inicios de la pandemia he intentado ponerme en contacto con compañías, institutos o personas conocidas para ver de qué manera contribuir, pero, como es de esperar, es difícil ser escuchado cuando cada compañía está en una “carrera” para entregar las vacunas e inyectarlas con medios tradicionales o propiamente probados”, comentó.Explicó que eliminar la aguja permitiría acelerar el proceso de vacunación masiva, pues llevaría menos manipulación de objetos filosos, procesamiento de las agujas usadas, y se disminuiría el riesgo de auto-punzamiento cuando accidentalmente la persona administrando la inyección se pincha.

David Fernández Rivas

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

A %d blogueros les gusta esto: