Declaraciones de un ex-miembro del Consejo de Estado Cubano.

Un amigo acaba de enviarme esto. No es cualquiera, es un amigo especial. Hace muchos años trabaja en la sede del Comité Central del PCC, en La Habana. Se cansó de la mentira, como lo han hecho muchos de los cubanos que una vez creímos en un sueño que solo era eso, un sueño.
Me pidió que se lo hiciera llegar a los cubanos que están en Cuba, fundamentalmente, pues son muchos los que aún están “adormecidos” por una propaganda oficial establecida para eso, para hacer creer, a toda costa y a todo costo, sobre todo esto último: A TODO COSTO, que somos víctimas de una campaña exterior, cuando es todo lo contrario. El enemigo del pueblo cubano ha sido el propio pueblo cubano. A eso nos condujeron desde el principio los “dirigentes históricos” de este país. Nos pusieron unos frente a otros, y aún seguimos así. Y fueron inteligentes, pero ya, ya es hora de saber la verdad. Y son muchas las verdades. Esta es solo una. Solo nosotros, desde dentro, podremos cambiar las cosas.

Me pregunté ¿Cómo cumplir con mi amigo y divulgarlo a los cubanos de adentro? Bueno solo pienso en que todos los que estamos en los grupos debemos enviarlo a nuestras amistades, familiares, conocidos. Pensar bien pues siempre se nos quedará alguien de confianza que pueda leerlo. Obvio, no pongo la fuente por razones de su seguridad. Aquí les va.

Frustración.

Es ese el sentimiento que me embarga desde hace mucho. He dedicado mi vida a la lucha por el socialismo y es doloroso haber descubierto que desperdicié mi tiempo. Fui defensor a ultranza de las ideas de Fidel, de Raúl, de Machado, y de aquellos que le seguían. Fui captado por los Órganos de la Seguridad del Estado para, desde dentro del Comité Central del PCC (CCPCC), descubrir quienes podían “colaborar con el enemigo”. Y fui preparado para esto. No tardé mucho en percatarme que lo que se buscaba en realidad era descubrir quién o quiénes, a este máximo nivel de dirección del país, mostraban su inconformidad con decisiones emitidas por cualquier dirigente a este nivel, lo que es válido para etiquetarlo como persona con “debilidades ideológicas”, los cuales inmediatamente son purgados con diferentes argumentos engañosos.
En las sesiones secretas de preparación que recibí me impartieron los llamados “indicios” que, según los oficiales que me atendieron, son las conductas que un individuo o su familia exteriorizan cuando están actuando para el enemigo. Y en eso era lo que debíamos centrar la atención cuando nos relacionábamos con los otros cuadros, funcionarios o trabajadores del CCPCC, para descubrir en ellos esas conductas. Fueron muchos los llamados “indicios” que me enseñaban, entre los cuales estaban si la persona mantenía correspondencia con personas fuera del país, tener amistad con personas críticas al sistema, hacer cualquier tipo de críticas contra funcionarios o dirigentes estatales, comentar noticias divulgadas por medios externos, criticar la situación económica del país, recibir divisas o remesas desde el exterior, no hacer la guardia del CDR, mostrar apatía en los mítines que se realizan aquí en la sede del CCPCC, mantener inclinaciones hacia la música extranjera, comentar en público los errores que se han cometido, tener un nivel de vida por encima del salario que se percibe, simular ser un revolucionario, y bla, bla, bla, bla.
Pero hay tres aspectos en particular que fueron los que me llevaron a pensar bien lo que estaba haciendo y, por ende, a cambiar de conducta, aunque no la exterioricé. Se trata de los siguientes indicios: la mentira, el nivel de vida y la simulación.
Todo aquel que pudiera estar intentando engañar, o engañando, a los dirigentes había que darle un seguimiento, ponerle especial atención, e informárselo al oficial. Siempre creí que era justo, pues nos estropeaban nuestro socialismo. Y todo aquel que viviera sin poder justificar sus gastos es lógico que debe estar robando, y eso también va contra las leyes. Y todo el que simulaba ser revolucionario no era lógico que estuviera a este nivel.
Y la sorpresa llegó cuando descubrí, entre otras cosas, que desde el CCPCC se oculta al pueblo, por los máximos dirigentes, lo que está pasando con los llamados “crecimientos” de las filas del PCC y la UJC. No crecemos nada. Decrecemos y aceleradamente. Y eso es consecuencia del cansancio del pueblo, y sobre todo de los jóvenes, que se niegan a seguir perdiendo el tiempo en reuniones insípidas, estereotipadas, dogmáticas, y donde se estila el principio de “la vigilancia revolucionaria”. ¿Y qué es esto último? No es otra cosa que estar atento al militante de al lado para criticarlo, para que no se vaya de la línea que le han trazado desde aquí, para que se sacrifique ciegamente y siga produciendo, aunque no perciba el salario o los beneficios que le corresponden, para que siga viendo los noticieros y leyendo nuestra prensa, que es más de lo mismo, que no atrae, no engancha, no dice la verdad. Y tanto en la militancia del PCC como de la UJC la amenaza es la misma: si no eres buen militante y te comportas como te han orientado no serás vanguardia por mucho que trabajes, no recibirás estímulos, no serás tenido en cuenta para salir al exterior, etc., y se le amenaza con sanciones públicas para mantenerlo atemorizado de pasar vergüenza ante los colectivos y ser despreciados.
Se reciben a diario muchas quejas, reclamaciones y denuncias de militantes del PCC de diferentes centros laborales exponiendo violaciones y mentiras de dirigentes a diferentes niveles, y el análisis que reciben es enviarlas a los Comité provinciales del PCC para que allí le den “tratamiento”. Ya se imaginarán cómo terminan. Los Instructores del PCC, la mayoría con escasa preparación y nivel cultural, reciben la indicación (verbal claro está) de negar lo más posible el deseado análisis de los dirigentes denunciados, y con su insistencia llevan no pocas veces a que los núcleos, bajo presión y diferentes artilugios, desistan de sus pretensiones. Y si se trata de aspectos económicos ni qué decir. Ahí está el bloqueo de Estados Unidos para justificar todo. No conviene decir la verdad. Y es que en las mentiras sobre el desempeño de la economía están embarrados diferentes Ministros, Vice ministros y toda una cadena de funcionarios.
Por tanto, decrecen aceleradamente las filas del PCC y la UJC. Y se engaña al pueblo cuando se le dice que seguimos creciendo. Realmente los nuevos ingresos que se hacen son procesos expeditos, sin los requisitos de la organización, sin una base real ideológica, sin un convencimiento. Solo basta el embullo. ¿Saben lo que dijo Machado Ventura en un círculo estrecho?: cito: “Vamos a captarlos, luego los preparamos y les decimos que si se comportan como buenos militantes recibirán mejorías económicas”. ¿Qué les parece?
Por eso los actuales militantes, los más viejos, se van en masa, calladamente. Los actuales dirigentes del CCPCC, incluido Raúl, no pueden prometer lo que no pueden dar, y ahí está uno de sus grandes embustes. También está la presión de que para ser dirigente a cualquier nivel tienes que ser militante del PCC. No importa que seas inepto para el cargo, si dices Viva Fidel, Raúl y el Socialismo, tienes el puesto casi seguro. Si eres amistad de los dirigentes del PCC y gobierno lo tienes garantizado.
La otra sorpresa fue cuando, temiendo las consecuencias para mí, dejé un informe anónimo por debajo de la puerta de la oficina del oficial que me atendía donde le expuse que se comentaba de los altos niveles de vida de los hijos de Raúl Castro, de Ramiro Valdés, sobre todo al que dirige en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel; de la conducta derrochadora y especuladora de hijo de propio Machado Ventura; de Víctor Gaute y su amante, y la denuncia no tramitada de un militante del PCC en Venezuela sobre la conducta corrupta del entonces embajador cubano en ese país Germán Sánchez Otero, que se aprovechaba de su cargo para enriquecerse, y “tocar” a amistades y queridas. Todo eso era, y es, la comidilla en los pasillos del CCPCC. Hace años de eso, y nunca pasó nada. Y me hacía la pregunta que otros también se hacían ¿Y quién controla a estos dirigentes? Tristemente NADIE. Por eso estamos como estamos

Hasta allí llegó mi sueño. Desperté un día sabiendo que me habían utilizado para controlar a mis compañeros, muchos de ellos cansados de ser parte de un engendro político que no va a tener nunca un desenlace feliz. Y sentí rabia de que me hubieran utilizado como “conejillo de indias” tal como han hecho con el pueblo cubano.
Finalmente, la simulación. Qué indignante es que haya tantos militantes del PCC, dirigentes en entidades estatales, sancionados por haber tenido familiares bajo su subordinación, lo que es conocido como Nepotismo, cuando los principales dirigentes de este país, empezando por el propio Raúl Castro, se han asegurado de poner en cargos importantes a toda una parentela que no solo lucran con el sudor del pueblo, sino también que lo especulan. Y no hay nadie que pueda hacerles un análisis ejemplarizante a los mismos. Y no pasa nada. Perdón, no pasaba.
Tengan por seguro que hay otros como yo a este nivel que están pensando igual. Seguro, seguro.
Y me indigna cada vez que pienso que los máximos dirigentes, a través de la Seguridad del Estado, me utilizaron la mayor parte de mi vida para defenderlos de la justa crítica de nuestro pueblo.
Y me preguntaba ¿Qué hacer? ¿Cómo revertir, o tratar de enmendar, mi equivocación y mi apoyo a estos que nos han inculcado el temor a unos enemigos que no hemos sido más que nosotros mismos?
Pues no hay otra forma que decirle al pueblo la verdad que ellos ocultan. Y habrá más.
Ah! Para los que puedan ver esto y creer que es “otra mentira del enemigo” aquí les dejo un dato pequeño: Hay un supuesto escritor, ensayista y licenciado en Derecho que ha estado publicando para el periódico Juventud Rebelde y otros espacios noticiosos mas. Su nombre Ernesto Limia Diaz. Pues en realidad es un oficial de la Seguridad del Estado. Atendió durante un tiempo estas instancias partidistas y después lo cambiaron, no sé para dónde. Su seudónimo es Renato, y aquí en el CCPCC todos lo veíamos con antipatía, por su carácter arrogante, prepotente y engreído. Y resulta que de la noche a la mañana ya es escritor, y sus artículos forman parte de esas estrategias para seguirnos dividiendo. Por eso está allí.
A eso me dedicaré, a sacar a la luz las verdades.
Un abrazo.

Publicado por Y.Roque

Cubano-Español.Periodista Independiente.Escritor de varios libros, nacido en Cuba, perseguido por la Seguridad del Estado Cubana.

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