Manteniendo el socialismo que dice avanzar y se hunde.

Caricatura.

Analicemos lo que está pasando con el hundimiento del sistema y si es verdad que se está hundiendo.

Las empresas estatales están sufriendo las consecuencias del nuevo “diseño” económico, pues según la información oficial de 358 entidades que operan en el sector agropecuario 158 están en situación de pérdidas, lo que significa que el 44% de dichas compañías resultaron irrentables al cierre de enero de 2021.

En el caso de las cooperativas los resultados son aún peores, pues actualmente hay 3.245 “con dificultades”, y teniendo en cuenta que en 2019 había 3.701 en el país, el 88% del total se encuentra en una situación financiera desfavorable.

El “error de cálculo” del nuevo diseño económico cubano “le costó al menos 812 millones pesos adicionales al presupuesto estatal: 242 millones en costos de producción, 470 millones en arroz y 100 millones en acarreo de leche”.

A menos de tres meses del inicio de la Tarea Ordenamiento los primeros resultados han estado marcados por la caída del valor del peso cubano, el aumento del precio de los servicios y productos de primera necesidad y la disminución de los subsidios.

Además, se ha evidenciado un aumento de la dolarización de la economía cubana, una situación desfavorable para el sector privado y agropecuario, así como para las empresas estatales, cuya irrentabilidad ha quedado en evidencia. Con todo esto cualquier país caería en caos y la población reaccionaría, pero no pasa nada.

Muchos nos hemos preguntado ¿cómo es posible que la dictadura cubana este apretando tanto al pueblo al nivel que tenga a punto un estallido social?¿Estarán ellos consiente de lo que está pasando el pueblo?

Primero quiero dejar claro que aunque el pueblo está revuelto y en cierto momentos les preocupe. La dictadura ha sido una máquina de prueba socialmente, lo que ocurre ahora mismo en el país, no les preocupa a ellos, basta ver como llegan con su misma verborrea a la Mesa Redonda y las persona en Cuba continúa esperando se haga realidad la fantasía de Murillo o de Gil.

Segundo no entendemos que la soga la aprietan en Cuba para que nosotros los gusanos, los que no nos permiten a muchos ir al país, sigamos manteniendo la dictadura enviando más dólares a nuestras familias.Nosotros los cubanos creemos en la familia, damos todo para que nuestros “viejos”, “esposa(o)” o “hijos” que quedaron  a tras, vivan algo digno dentro de la miseria. Aunque nos tengamos que matar trabajando, así que por mucho que intentemos siempre trataremos de ayudar a los nuestros, y mientras ellos los verdaderos mafiosos en el poder del país se enriquecer.

Para que tengan una idea de lo que la dictadura gana cada mes solo por concepto de remesas:

Haití tiene 1 millón 585 mil 681 emigrados en EEUU mensualmente desde tierra norteamericana llega a Haití en Concepto de remesas: mensual 8 millones de dólares si lo multiplicamos por 12 meses son 96 millones de dólares al año.

Fuera de Cuba haber unos 3 millones aunque algunas fuentes ya creen que somos 4 millones en el exterior. Bien supongamos que somos 3 millones la cifra anual sería 288.000.000.000.000. Los ceros me confunden, la cifra en trillones da para mantener cinco Cuba.

Por supuesto pasa lo mismo que Haití, “mala administración”, en Haití de los nativos, en Cuba de la dictadura.

Sin querer la revolución se mantendrá 62 milenios más, porque toda esta crisis aparente del sistema es eso apariencia, les recuerdo que en media pandemia sacaron 72 tiendas en MLC, de un chasquido de dedos. Dinero tienen, simplemente no quieren que el pueblo lo tenga.

Estoy a punto de convencerme que el remendado socialismo cubano tampoco se derrumbará este año, más allá de sus habituales torpezas y desvaríos.

La certeza de que el modelo de un solo partido y economía centralizada ─implantado por Fidel Castro y sus secuaces─ no tiene los días contados viene dada por los espaciosos márgenes de resignación que todavía prevalecen en el cubano de a pie, la impunidad de los cuerpos represivos y, por otro lado, el inalterable posicionamiento de buena parte de la comunidad internacional, incluida la Unión Europea y el sistema de las Naciones Unidas.  Ambos organismos manifiestan una suerte de simpatía, con evidentes signos de incondicionalidad, hacia la élite militar que, en vez de gobernar, esquilma y aterroriza a nombre de un supuesto ideal de justicia social, soberanía y libertades.

Hasta ahora, el sacrificio demostrado por un creciente número de personas frente al despotismo del poder con su caterva de verdugos y cómplices ─sin olvidar todas las consecuencias que se derivan de tales actitudes─ no logra sobrepasar los límites de lo simbólico.

Ciertamente, hay un crecimiento y diversificación de la beligerancia, sin embargo, el común denominador que subyace entre la población tiene que ver con la pasividad y las puntuales adaptaciones.

No importan los niveles de necesidad ─que incluyen, literalmente, el hambre o la flagrante violación de uno o varios derechos ciudadanos─, la elección final es el silencio, a menudo acompañado de acciones mediante las cuales ganarse algunas ventajas, casi siempre marginales, pero útiles en un escenario marcado por la miseria. Esto comprende vigilar al vecino o sumarse voluntariamente a un acto de repudio frente a la casa de cualquier opositor. El objetivo es tratar de sobrevivir a toda costa sin que importe la complicidad en hacerle la vida imposible al otro.

El colaboracionismo de la mayoría de los cubanos que viven al interior de la Isla ─sea espontáneo o utilitario─ con las diferentes estructuras del poder es una realidad incuestionable que obliga a reconsiderar, una y otra vez, las posibilidades reales de alcanzar la emancipación del yugo totalitario en un plazo relativamente corto. Mientras no se altere lo suficiente ese tejido social moldeado por el miedo y la impudicia es bien complicado avanzar de manera sostenida y firme por el camino hacia la libertad.

No abordo tal asunto desde la experiencia ajena. Lo hago a partir de vivencias personales que me ayudan a comprender las razones de una lucha que se prolonga en el tiempo sin indicios de una compensación al sacrificio de cientos de muertos, miles de desterrados y presos políticos y de personas que se mantienen imperturbables ante las arremetidas de los represores.

Es triste ver la falta de solidaridad ante los atropellos que han circulado en las redes sociales. A los arrestos arbitrarios y las palizas en la vía pública puede que no le falten miradas de asombro, exclamaciones de censura y teléfonos móviles filmando, pero difícilmente se aprecie una respuesta contundente contra los esbirros. Puedo dar fe de ese patrón de conducta que desafortunadamente se repite mostrando cuales son los códigos de una existencia, ajustada al sálvese el que pueda.

En el ámbito externo, las cosas no van mejor. La Europa comunitaria se regocija en el disimulo y la connivencia con la casta verde olivo. El bloque defiende un diálogo sin resultados sobre derechos humanos y descarta calificar a Cuba como una dictadura.

Publicado por Y.Roque

Cubano-Español.Periodista Independiente.Escritor de varios libros, nacido en Cuba, perseguido por la Seguridad del Estado Cubana.

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