El monolito cubano y sus desperfectos

¿Se creyeron que ese monumento llegó ahí y ya? ¿Que lo trajo una nave espacial o lo puso una luz que bajó del cielo?

Como diría Sebastián, el cangrejo de La Sirenita: “¿Qué es esto…? Estoy rodeado de aficionados”.

El triángulo de la estrella lleva puesto en el suelo, al lado de los pilares, meses. Lo fundieron ahí, in situ. Antes de hacer los pilares. Sin medir. Punto y seguido.

Cuando llegaron los 3 pilares, se dieron cuenta de que no iban puestos como quien pone un búcaro en una repisa. No. Los pilares van enterrados 3 metros en el concreto. En unos huecos que no se acordaron de hacer. Cuando llegaron los pilares, ya el suelo estaba fundido, en Hormigón Nivel Búnker de Berlín, de gran grosor y mucha carga de cemento. Y con cabilla gorda, corrugada. Como diría el gran filósofo Osmani García, La Voz: “Dale cabilla, y que permute de Mayami pa’ Mantilla”.

Pero no. Ahí tuvieron que cantar con Daddy Yankee.

“Vamos, shorty, que esto se puso macabro. Taladro! Taladro!”

Cuando abrieron los 3 huecos, trajeron la grúa para meter los pilares. Un tipo en el terreno, con una camiseta de mallita y un casco de constructor en la punta de la cabeza, le iba diciendo, a ojo, al gruero, dónde tenía que ponerla. Tremendo pingú. A los pilares les echaron más cemento de fraguado rápido, y los dejaron reposar.

Cuando volvió la grúa, levantó el triángulo, y trató de ponerlo en los pilares, se dieron cuenta de que no coincidía. Comoquiera que lo pusieran, siempre una de las 3 patas quedaba fuera de su pilar. Cosas de la geometría. Sucesivamente, trataron de empujar un pilar para que encajara, descubrieron que el concreto no es flexible, y tuvieron que bajar de nuevo el triángulo. Había que sacar un pilar. ¿Pero cuál…?

Volvemos a la parte musical.

“Rompe, rompe, rompe, bien guilla’o…
Rompe, rompe, rompe, break it down!”

En el medio de la cagástrofe, con el triángulo en el piso y la grúa criando óxido a la intemperie, alguien se dio cuenta de que la escalera que sube desde la calle hasta el socotroco no estaba donde iba. Había que moverla. 20 metros de largo por 10 de ancho. ¿¿¿De qué material??? De ese mismo.

Don Omar.

“Mami no seas tímida, ponte abusadora. Rompe el suelo con la batidora”

Elier! Dale bulldozer a todo el escombro aquel, y vuelve a fundir la escalera, en el lugar correcto. Más cemento que no está yendo a parar a la casa de la gente que no tiene casa, y que vive hace 20 años en un albergue camino a la prisión de Toledo, al lado de la laguna de oxidación, con tremenda perra peste.

Pasó el tiempo y pasó, etc. etc.

Llegó la orientación de la Caravana por el Bloqueo. Apareció un pingú de nivel superior en la obra.

“Esta mierda me la arman hoy.”

Sin canción ninguna.

Enderezaron el hueco, metieron los 3 pilares, y pusieron el triángulo por sus cojones, porque uno de los pilares les quedó más corto. Abrieron el hueco y se lo metieron hasta atra’. En la pata coja le pusieron un calzo, y así mismo desfilaron. Con la moral altísima, y tremenda pinguancia.

Siempre habrá quien diga que estoy exagerando. Yo no tengo ningún problema con eso. Cualquiera puede dar su opinión, e incluso débesele de respetar.

Mi abuela vive enfrente del monumento.

Escrito por: Javier Bobadilla

El monumento Guillotina

Publicado por Y.Roque

Cubano-Español.Periodista Independiente.Escritor de varios libros, nacido en Cuba, perseguido por la Seguridad del Estado Cubana.

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