Racismo un tema pendiente de los Congresos del Partido Comunista: miembro de PCC en las Tunas ofende a cubano por su ideas y humilla por su color de piel.

Norge Alberto Rondón Vidor

Norge Alberto Rondón Vidor es un joven que simplemente publica en su perfil de Facebook las noticias que en Cuba Humberto López no publica, resulta que una miembro del Partido Comunista de Cuba llamada Xiomara Velazquez al parecer le molestó sus publicaciones.

Captura Perfil de Facebook

Así comenzó a debatir con el joven pero en medio de ese debate la muy revolucionaria mujer le dijo:

“Pendejo deja la propaganda anticomunista no ves que eres negro…

Una de las cosas que durante año el Partido Comunista próximo a su octavo congreso a discutido es la igualdad y los problemas de racismo sin embargo Cuba a diferencia de otros países parece estancada en este tema con en tantos otros.

Norge Alberto Rondón escribe:

…..Aquí les traigo esta compañera quien se refiere a mi de una forma racista… se llama Xiomara Velazquez trabaja en el partido provincial de las tunas… anteriormente en el partido municipal como directora la cual utilizó ese cargo para cubrir sus problemas económicos, los cuales con su salario no alcanzaba…ahora ella usa una forma muy racista, cuando los comunistas dicen que no hay racismo

Tengamos presente algo el líder del Parlamento, el vicepresidente de la República y la viceprimera ministra en Cuba son negros. Pese a ello, a casi seis décadas de una proclamación de igualdad hecha por la revolución cubana, el racismo permanece en la vida doméstica.

“El racismo en Cuba es muy hipócrita (…) Nadie dice yo soy racista, aunque lo sea”, afirma a la AFP el investigador Tomás Fernández, de 79 años, autor de varios libros sobre el tema.

Las políticas públicas en la isla buscan atender siglos de desigualdad tras la esclavitud (abolida en 1886), promueven acceso a la educación superior y a cargos públicos. Pero el racismo prevalece, y rara vez se aborda en los medios estatales.

El académico y etnólogo, Jesús Guanche, delimita una veintena de definiciones para aludir a los colores de piel, entre ellas el “negro-azul” (de piel muy oscura), y los cubanos se refieren al cabello crespo como “malo”.

“Hay algo que es un lastre, que sí está, muy sutil, que es el prejuicio que sigue funcionando”.

La propia dictadura cubana ha seguido alimentando su proceder racista con elementos como Xiomara Velazquez.

En Cuba, sólo el 9,3% de sus 11,2 millones de habitantes se reconoce negro, un 26,6% se admite mestizo, mientras que el 64,1% se dice blanco.

En Cuba existe un racismo simbólicamente cordial, de vestigios y remanentes, estructuralmente oculto, instalado en las dinámicas económicas, institucionales y políticas” del país.

Según un estudio el instituto alemán GIGA en 2019, en Cuba el 50% de los blancos aseguran tener una cuenta bancaria contra solo el 11% de los negros; el 31% de los blancos ha viajado al extranjero contra el 3% de los negros. Y los blancos controlan el 98% de las empresas privadas.

El verdadero racismo en Cuba está en las calles, en las condiciones estructurales y económicas endebles que tiene la población negra y mestiza, está en dirigentes como Xiomara Velazquez que no aprende que en el mundo día a día se lucha contra el racismo mientras Cuba el tema ni lo toque para aparentar “todo aquí funciona bien”, cuando sin embargo la dictadura llama a los “negritos de San Isidro” marginados.

Xiomara debería saber que en Cuba más del 68% de los presos son personas de piel negra, debería saber que el problema de los negros en Cuba, o, más bien, “el negro problema” de Cuba, como lo nombró el poeta Gastón Baquero, es que no inspiran la misma confianza que los blancos al momento de nombrar a un responsable político. Es la sospecha clásica de los que siempre mandaron y tienen recelo de compartir sus responsabilidades.

Cuando Díaz-Canel llegó a la presidencia del Consejo de Estado hace más de un año, se comentó la presencia de tres negros entre sus seis vicepresidentes. Se trató, otra vez, de anunciar un cambio en el poder que al final nunca llegó. En un régimen comunista, manda el partido único. De los diecisiete miembros del buró político del Comité Central del PCC, doce son blancos y hace más de dos décadas que Esteban Lazo, un miembro que tiene la piel muy negra —“azul”, como se dice en Cuba—, es “el mono Lazo” cuando se le critica. El poder en Cuba es blanco y no eso no cambia aunque el gobierno revolucionario cuida de presentarse como multirracial.

Publicado por Roque

Cubano-Español.

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