Frikis por la vida otro grupo de jóvenes cubanos que apuestan por un cambio

Desde hace muchos años los Frikis han existido en nuestro país, fueron unos de los grupos marginados por la dictadura, muchos de ellos fueron a los campos de concentración UMAP, e incluso Castro hizo campaña contra estos jóvenes durante unos años.

Foto/ Friki cubano

Hoy en las redes circular un video donde un grupo de cubanos apuestan por la vida y se identifican con el cambio en la isla “Frikis por la Vida” son parte de esos jóvenes que también esperan un país plural, donde todos puedan pensar, creer y expresar libremente.

¿Quiénes son los Frikis?

En Estados Unidos, el término freak se empleaba como estereotipo para referirse a las personas que se distinguían por tener alguna malformación o anomalía física (mujeres barbudas, hombres elefante o personas de estatura desmesuradamente alta o baja) y que eran exhibidas en los circos entre 1840 y la década de 1970. Un ejemplo de este fenómeno, origen del término y su significado, se puede contemplar en la película Freaks, dirigida por Tod Browning en 1932. Asimismo el guitarrista y cantante escocés Mark Knopfler, exlíder de Dire Straits, compuso un tema sobre esta clase de personajes y su exhibición en los denominados freak shows, titulado Devil Baby. El término también fue popularizado gracias al cómic The fabulous furry Freak Brothers de finales de los sesenta.

A mediados de la década de 2000 el término pasó a usarse en España para referirse, aunque en otro contexto, a aquellos personajes, como Carmen de Mairena, Leonardo Dantés o Paco Porras, que con su comportamiento extravagante alcanzaron la fama y se ganaron el afecto del público a través de sus numerosas apariciones en ciertos programas de televisión.

Con el paso de los años, la palabra se usó para referirse también a las personas que se catalogaban de extravagantes, producto de tener por lo menos una obsesión extrema o extraña con un tema en concreto; en el cual normalmente eran especialistas. Los temas de interés clásicos de los frikis se caracterizan por no estar aún aceptados ni bien vistos por la sociedad, considerándose normalmente gustos infantiles, inmaduros e impropios de la edad del sujeto. Estos temas están relacionados comúnmente con el desarrollo y manifestación de la imaginación, creatividad e inteligencia y no tienen necesariamente relación con el nivel de desarrollo socio-emocional del individuo, dado que estas aficiones pueden vivirse de muy distinta manera y dependen de cada cual. Producto de un interés común que se presentaba entre un número de personas, muchos de los denominados freak empezaron a reunirse en grupos específicos, a los que se refiere como grupos o tipos de freak

Debido a los medios de comunicación, el término freak se dio a conocer en otros idiomas y, con el paso de los años, la palabra freak evolucionó a freakifrikifrikie o frik, en el idioma español. El término friki no tiene una traducción específica en inglés debido a que es una fusión de varios conceptos anglosajones que hacen referencia a estereotipos, tales como trekkiegeeknerdfilipón, etc. 

Actualmente, en especial en habla hispana, friki y el significado dado a freak en español, tiene dos principales acepciones: 

  • El primer uso se refiere a un grupo más amplio de personas, presentando un significado diferente al de freak en su idioma original. De esta forma, el término friki o freak (en español) se utiliza para indicar a una persona ya no solo si está obsesionada, sino que se usa para indicar a una persona o grupo que presenta interés por lo general, por un tema específico, que comúnmente domina o en el que se especializa, y por ello puede llamar la atención de otras personas. Los frikis presentan distintos grados de interés sobre el tema, esto es, niveles de frikismo, que van desde tener un simple hobby, hasta el punto de poder ser incluso una forma de vida.
  • En el segundo, un friki es alguien que participa en mayor o menor grado en la llamada cultura friki.

Al friki igualmente se le asocia muchas veces un carácter introvertido o difícil de relacionarse con personas ajenas a su afición, interés, o a la indumentaria no convencional que pueda usar. Sin embargo, estas características se basan en prejuicios sociales que crean un equivocado estereotipo friki. Así, actualmente el término abarca a otros caracteres y grupos.

En 2006 el bloguero Señor Buebo organizó la celebración del primer Día del Orgullo Friki a través de Internet. El evento tuvo buena acogida y, desde entonces, cada 25 de mayo los frikis conmemoran mediante diversos actos el estreno del largometraje Star Wars de George Lucas, coincidiendo con el Día de la Toalla (en honor a Douglas Adams, autor de la Guía del autoestopista galáctico) y con el glorioso 25 de mayo, día de la rebelión en Treacle Mine Road, calle muy conocida por los fanes de la saga Mundodisco, de Terry Pratchett (léase Night Watch, editada en español como La guardia nocturna). Sin embargo, algunas personas rechazan radicalmente la celebración de este día, por considerarla una celebración que muestra un estereotipo equivocado de los frikis.

Muy rara vez se menciona a Cuba y al género musical punk relacionada con los Frikis en una misma oración. La isla no es precisamente terreno fértil para subculturas musicales, mucho menos aquellas con propuestas subversivas. Tanto más fascinante es el fenómeno de los “frikis˝: cubanos que a partir de los ochenta se identificaron con algunos elementos del movimiento punk y crearon una comunidad en su rincón caribeño.

Víctimas de un péndulo que iba de la represión a la marginalización, los frikis pagaron un precio alto por sus tendencias transgresoras en Cuba.

Fueron una de las expresiones más improbables de un género que históricamente ha tenido impacto en subculturas radicalemente diferentes. Este ha atraído a anarquistas, nazis, skaters, góticos y demás, ya que tiene un eje gravitacional claro: una narrativa antisistema radical. Independientemente de la motivación sociopolítica que le este dando voz en un momento determinado, históricamente el punk ha sido principalmente confrontacional.

Antes de llegar a la isla azucarera, este género y sus antecesores tenían ya un largo recorrido que vale la pena resumir.

En lo que podrían ser sus orígenes arcaicos, a finales de los cincuenta, el sonido de artistas como The Phantom y Link Wray sirvieron de contrapropuesta al rock n’ roll mainstream de Elvis y Little Richard. Vocalizaciones frenéticas e instrumentales agresivas creaban una cacofonía que llevaba a la censura mediática. Fueron estas influencias las que desembocaron en la creación del garage rock, precursor directo del punk, que no surgiría definitivamente hasta los setenta. Bandas norteamericanas de los sesenta como The Sonics y Monks le sumaron malicia lírica a un fenómeno que ya estaba divorciado del rock n’ roll, cuyo mayor exponente eran sin duda los Beatles, todavía en su etapa más conservadora.

Sin embargo, la transgresión social que caracteriza al punk todavía no había aparecido.

Esta empieza a cristalizarse a finales de los sesenta en bandas norteamericanas como The Stooges y MC5, así como en agrupaciones británicas como The Velvet Underground y Pink Fairies. Empiezan entonces a manejarse temas como el abuso de sustancias, la frustración con el propio entorno, el suicidio y demás. Poco después, a mediados de los setenta, aparecen Patti Smith, The Ramones y The Sex Pistols, bandas que ya presentaban un sonido y una estética que se consagraría definitivamente como punk.

Esas serían las influencias directas de los primeros frikis. Estos solían reunirse en El Patio de María, uno de los pocos locales que ofrecían su tarima a bandas de rock. Por supuesto, este género y sus descendientes, entre ellos el punk, no gustaban a las autoridades cubanas. Se les consideraba una influencia yanqui que podría degenerar a los jóvenes, desembocando eventualmente en intenciones subversivas.

Desde el Estado veían a los frikis como una amenaza al colectivismo y al proyecto marxista, mientras que a nivel social se les marginalizaba. La vestimenta oscura, los peinados erizados y las modificaciones corporales generaban un claro rechazo en la Cuba de los ochenta.

La situación de los friki no empieza a tornarse trágica sino hasta los noventa, en el llamado ˝período especial˝ cubano. Luego del colapso soviético, Cuba entró en una intensa crisis económica . El gigante ruso generaba la mayor parte de los ingresos de la isla, con lo cual el PIB se contrajo casi en 40% durante los primeros años de la década.

Muchos frikis, que ya se encontraban en una situación socioeconómica extremadamente frágil, consideraron que su situación era insostenible y tomaron una decisión radical: inyectarse el virus VIH, que en aquel entonces empezaba a invadir la isla. Con ello se les admitiría a los sanatorios estatales, y así tendrían acceso a tres comidas diarias y refugio.

Quizás algunos lo hicieron también en clave de protesta, como revelándose frente al lema castrista ˝socialismo o muerte˝. Lo cierto es que empezaron a formarse pequeñas comunidades frikis en estos centros médicos, algunos de los cuales daban acceso a radios que ponían rock o punk. De estos sanatorios surgieron bandas como Eskoria, quizás la más conocida de  las agrupaciones punk cubanas.

Desde la rabia y la incomprensión, motivaciones típicas del movimiento punk, los frikis empezaron a desarrollar características nunca antes vistas entre subculturas del género. La forma de rebelarse, de expresar sus intenciones antisistema y de formar una comunidad sacrificando la propia salud es inusualmente trágica. Convergieron elementos culturales y de fuerza mayor: el ímpetu subversivo punk y la desesperación que trae la carencia material.

En la actualidad solo quedan unos pocos frikis. Se les recordará como una expresión improbable y pasional del género al que dedicaron sus vidas.

Pero si algo tiene el cubano es que no se deja morir.

Escrito por: Yordan Roque Álvarez

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

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