Un campesino cubano acusado de planificar presuntos ‘actos de sabotaje’ podría enfrentar diez años de cárcel

El campesino y activista cubano Juan Carlos Hernández Zaldívar cumple este martes tres meses en prisión, acusado por el régimen cubano de planificar presuntos actos de sabotaje, pero sin fecha de juicio, y en condiciones que le han impedido ver a familiares y a su propio abogado.

Hernández Zaldívar, a quienes amigos y familiares describen como una persona “humilde que ayuda a todo el que puede”, comenzó a hacerse más visible en el activismo por constantes reclamos de justicia a raíz de la muerte de su hijo adolescente a manos de un conductor ebrio.

Lo detuvieron el 13 de enero y lo están acusando de actos preparatorios para hacer sabotaje. Estuvo detenido en dependencias de la Seguridad del Estado de Las Tunas. De ahí lo trasladaron y estuvo 21 días en una prisión que le dicen El Filtro. Y en estos momentos está en Las Tunas en una prisión llamada El Típico”, cuenta a DIARIO DE CUBA su esposa, Cecilia Guillén Castellanos.

“Tiene derecho a una sola llamada semanal de 10 minutos”, dice.

“Todo esto sin hacer juicio. Estamos esperando la decisión del tribunal. No dicen nada de fechas. El abogado no ha podido tener contacto directo con él y ahora me dice que el expediente ya ha sido enviado a la Fiscalía General de la República“, añade.

El campesino cubano Juan Carlos Hernández ordeña una vaca. JUAN CARLOS HERNÁNDEZ ZALDÍVAR/FACEBOOK

Según Guillén, su esposo está siendo procesado “por el solo hecho de ser contacto de un hombre (Manuel Áreas Díaz), a quien acusan de tirar una piedra al banco de Chaparra, en Las Tunas“.

Ella niega que Hernández Zaldívar conociera al acusado principal de los hechos. Dice además que su esposo “nunca ha visitado el lugar” de los presuntos actos de sabotaje.

El matrimonio vive en Minas, Camagüey, y los sucesos por los que el campesino está siendo procesado ocurrieron en Las Tunas.

“A raíz de la muerte de mi hijo y tantas mentiras y manipulaciones que hubo, él (Hernández Zaldívar) se escribía con muchas personas que nos dieron apoyo, entre ellos opositores, y en una de esas ocasiones intercambió mensajes con Áreas”, según relata Guillén.

“A mi hijo lo atropelló un hombre borracho y lo mató. A los dos días lo soltaron con 2.000 pesos de fianza. Fue en 2019. Reclamamos y lo tuvieron unos días detenido. Hicieron tres reconstrucciones de hechos. Se hizo un juicio que duró un día entero y determinaron hacer otro pues todo lo que sostenía la defensa era una mentira. Y arreglaron las cosas a conveniencia de ellos”, dice.

El primer juicio se celebró el 11 de febrero de 2020 y el segundo el 15 de julio de ese mismo año, añade.

Finalmente, el conductor que provocó la muerte al adolescente fue condenado a cuatro años y seis meses de privación de libertad y ya está en prisión.

Para Guillén, “una de las cosas que más molestó a la Seguridad del Estado” fueron las denuncias de injusticia que realizó su esposo, sobre todo en redes sociales. “Eso y que es una persona a la que no pueden desprestigiar por nada”, añade.

Guillén asegura que Hernández Zaldívar es una persona muy casera, “humilde, que ayuda a todo el que puede”.

Con esta descripción del campesino coincide el activista camagüeyano José Luis Acosta Cortellán.

“Se caracteriza por poseer un carácter sereno, un control extraordinario de sus emociones, humildad y humanidad para con sus vecinos y su prójimo; es una persona pacífica, algo que se ha demostrado desde que comenzó, en el mes de septiembre de 2019, a denunciar en las redes sociales el mal procedimiento investigativo y judicial en el caso de su hijo. A partir de esas denuncias Juan Carlos ha sido víctima de hostigamiento y represión”, dice.

“Juan Carlos es caritativo, amistoso, conversador, serio”, añade.

Miguel Fajardo Gonzalez, otro activista cubano residente en México, quien se ha hecho eco de la situación actual de Hernández Zaldívar en varios programas de Cuba Noticiero sin censura, explica que este campesino “no es el típico cubano al que el Gobierno amenaza, le quita su trabajo, lo pone a padecer y lo silencia”.

“Juan Carlos es una persona que genera su propio trabajo y genera trabajo para otras personas”, sostiene.

“La persona que tiró las piedras en Las Tunas, como hacemos todos los opositores, le pidió amistad en Facebook. Esta persona un día le escribió a Juan Carlos: ¿viste lo que pasó en Las Tunas? Juan Carlos le respondió, no, qué pasó. Él le respondió tiraron unas piedras. Juan Carlos le pidió fotos y el hombre se las mandó. Eso es lo que tiene la Seguridad del Estado contra Juan Carlos“, señala Fajardo.

El activista dice que “no tienen una sola prueba, no le han enseñado ni una sola prueba al abogado”.

En el mes de noviembre, cuando ocurrieron los supuestos hechos de sabotaje en Las Tunas, jóvenes del Movimiento San isidro estaban en huelga y en Cuba se conmocionó la opinión pública. Coincidentemente muchos influencers y opositores cubanos recibieron desde perfiles falsos invitaciones para apoyar actos violentos”, añade Fajardo.

“Yo tengo la tesis de que eso lo hizo la Seguridad del Estado cubana, porque nos invitaron a sumarnos a actos violentos y luego sacaron a dos o tres personas en el NTV diciendo que habían sido pagados por realizar actos violentos, pero tampoco sin precisar quién”, sostiene.

“Tengo la teoría entonces de que este hombre (el acusado principal en el caso de Hernández Saldívar) fue manipulado para delinquir y luego dar ejemplo, sentar precedente”, dice.

Para Bárbaro de Céspedes, otro activista que ha sido víctima de detenciones en los últimos días, Juan Carlos Hernández es una persona íntegra.

“Cuando traté de formar un grupo que lo iba a nombrar Unión Partidista de Cuba ese documento fue firmado con sangre por tres personas. Una de ellas fue Juan Carlos. Ese guajiro de Minas tiene mucho honor. Es, además de mi amigo, un patriota, y sabe que cuenta con mi admiración y respeto”, afirma.

El delito de actos preparatorios para cometer sabotaje está recogido en el artículo 104, apartado uno, inciso b) del artículo 125 del vigente Código Penal. Contempla sanción de hasta diez años de prisión.

La norma castiga tanto la ejecución material del hecho como cualquier tipo de actos de organización previa del delito mismo de sabotaje, acusación que es legal cuando se investigan acciones que se dirigen contra la Seguridad del Estado.

Según abogados consultados por DIARIO DE CUBA, en este caso la Seguridad del Estado debe probar, con arreglo a principios de transparencia y objetividad, que Hernández Zaldívar propuso a Áreas Díaz o a otras personas su participación en el lanzamiento de la piedra; concertó ideas razonables y eficaces para la ejecución del delito de sabotaje o si de palabra o escrito incitó a otro u otros de manera pública o privada a ejecutar el delito de sabotaje u otros contra el orden interno político, económico y social del país.

Fuente: DIARIODECUBA

Publicado por Roque

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