La represión que viene en Cuba, según Díaz-Canel y Raúl Castro

En los discursos de ambos durante el Congreso del PCC se anticipa el castigo que podría sufrir la sociedad civil independiente.

Raúl castro y Díaz-Canel, junto a otros funcionarios cubanos, durante el VIII Congreso del PCC. GRANMA

Al clausurar el VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), Miguel Díaz-Canel advirtió a los “lumpen mercenarios que lucran con el destino de todos, a los que piden ‘invasión ya’, a los que continuamente ofenden de palabra y de hecho a quienes no descansan, ¡que la paciencia de este pueblo tiene límites!

La frase, parte de su discurso de toma de mando de la organización, hace referencia directa a los activistas del Movimiento San Isidro (MSI), a los que los medios oficiales han criminalizado sin tregua desde fines de 2020, y a quienes la policía política del régimen ha amenazado en múltiples ocasiones con llevarlos a la cárcel, acusándolos de mercenarios.

Díaz-Canel agregó que “la Revolución Cubana no será traicionada ni regalada a quienes pretenden vivir jugando con la suerte de la Patria. No vamos a permitir que los artivistas —como dicen ellos mismos, entre comillas— del caos, de la vulgaridad, del desacato, mancillen la bandera e insulten a las autoridades. No ignoramos que buscan desesperadamente ser detenidos para cumplir el mandato de quienes les pagan, que no acaban de encontrar víctimas creíbles para sus infames informes sobre Cuba”.

El gobernante, que no mencionó que esas personas a quienes critica viven bajo asedio policial, sufriendo arrestos arbitrarios y cortes de internet, entre otras vejaciones, calificó a los activistas críticos como “sociópatas con tecnología digital siempre disponible”.

Esos calificativos, que recibieron aplausos de parte de los reunidos en el Congreso, suponen una escalada en las amenazas que en los pasados meses han hecho las autoridades contra los miembros de la sociedad civil independiente que cuestionan las políticas del régimen y exigen el respeto a la libertad de expresión en Cuba.

También Raúl Castro se refirió en su discurso de apertura de la reunión del PCC a lo que denominó “el componente subversivo de la política estadounidense hacia Cuba”, que se enfocaría en “acciones dirigidas a los jóvenes, mujeres y académicos, al sector artístico e intelectual, los periodistas, deportistas, personas de la diversidad sexual y las religiones” para, a través de ellos, manipular “asuntos de interés para grupos específicos vinculados con la protección de animales, el medio ambiente, o manifestaciones artísticas y culturales, todo ello dirigido a desconocer a las instituciones existentes”.

“Estamos firmemente convencidos de que las calles, los parques y las plazas son y serán de los revolucionarios y que jamás negaremos a nuestro heroico pueblo el derecho a defender su Revolución”, subrayó, echando mano al viejo llamado castrista a purgar violentamente al que se considere enemigo.

El general fue enfático al calificar a las redes sociales como “canales de subversión. (…) Mediante ellas se conforma y se divulga a los cuatro vientos una imagen virtual de Cuba como una sociedad moribunda y sin futuro, a punto de colapsar y dar paso al tan anhelado estallido social. Sin embargo, la verdad es otra, la contrarrevolución interna, que carece de base social, liderazgo y capacidad movilizativa, continúa decreciendo en la cantidad de sus miembros y el número de acciones de impacto social, concentrando su activismo en las redes sociales e Internet”.

Dos mensajes que son uno: Humberto López en el Comité Central y @DiazCanelB diciendo a la gusanera que “la paciencia del pueblo tiene un límite”

— Iroel Sánchez (@iroelsanchez) April 19, 2021

Tales promesas de más mano dura que traen a la memoria la Primavera Negra de 2003, cuando Fidel Castro encarceló a 75 activistas, hicieron que voceros del régimen como Iroel Sánchez, funcionario del Ministerio de Comunicaciones cubano (MINCOM), comentara en Twitter: “Dos mensajes que son uno: Humberto López en el Comité Central y Díaz-Canel diciendo a la gusanera que ‘la paciencia del pueblo tiene un límite'”.

Para Sánchez, tanto el mensaje del gobernante como el nombramiento del vocero más encarnizado del régimen contra grupos de la sociedad civil independiente como el MSI y el Grupo 27N auguran una oleada represiva para acallar las voces que piden la democratización de la sociedad, donde lo que dice el PCC es ley sin importar si sus intereses chocan con los deseos de buena parte de la sociedad a la que dice representar.

Mientras hacía sonar los tambores de la guerra, el régimen impuso férreos cercos policiales a las viviendas de decenas de activistas en toda la Isla. Algunos incluso sufrieron arrestos y el corte de sus conexiones a internet mientras sesionaba en VIII Congreso.

Además, durante el pasado fin de semana las calles de La Habana volvieron a ser patrulladas por las tropas especiales popularmente denominadas “boinas negras”, como sucediera tras la protestas espontánea de cientos de personas ante la sede del Ministerio de Cultura (MINCULT) el 27 de noviembre pasado. 

“La violencia de estos últimos días ha sido extrema y el discurso es cada vez más inamovible y peligroso”, advirtió la crítico de arte e integrante del MSI, Anamely Ramos, a través de su muro de Facebook. “Hacemos un llamado a todos los cubanos y personas de buena voluntad en el mundo para que se sumen a este grito de auxilio”, pidió.

TOMADO DE DIARIODECUBA

Publicado por Roque

Cubano-Español.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: