Crisis económica en Cuba puede alimentar la próxima gran ola migratoria hacia los Estados Unidos

Migrantes interceptados en un aeropuerto mexicano (Foto: INM – Facebook)

No todos los migrantes que esperan solicitar asilo en los Estados Unidos están huyendo del “Triángulo Norte” de Guatemala, Honduras y El Salvador, países devastados por la violencia en Centroamérica.

De los 71,021 solicitantes de asilo que esperaban en México que sus solicitudes fueran procesadas en Estados Unidos a fines de febrero, el 16% eran cubanos, según datos federales de inmigración.

Eso convierte a los cubanos en el tercer grupo más grande de migrantes, justo por delante de los salvadoreños y después de los guatemaltecos y hondureños.

¿Por qué huyen los cubanos?

Los cubanos que buscan las puertas de Estados Unidos son en su mayoría refugiados económicos. Pero dado que los cubanos ya no tienen un estatus preferencial sobre otros inmigrantes, como lo hicieron hasta que el ex presidente Barack Obama dejó de admitir automáticamente a los cubanos que llegaron a Estados Unidos, solicitar asilo es ahora prácticamente su única esperanza de ganar la entrada.

Los cubanos pueden pagar un vuelo a Sudamérica o contratar contrabandistas para que los lleven a México en “lanchas rápidas” antes de emprender el viaje hacia el norte hasta la frontera con Estados Unidos.

Aquellos que no pueden pagar a los contrabandistas intentan cruzar el Estrecho de Florida en balsas o botes pequeños llamados, un peligroso viaje de 90 millas.

En lo que va del año, la Guardia Costera de Estados Unidos ha recogido 180 balseros cubanos en el mar tratando de llegar a Estados Unidos.

El número es modesto, pero ya es más del triple de los rescates de cubanos que la Guardia Costera hizo el año pasado. Los cubanos interceptados en el mar son devueltos a Cuba bajo los términos de un acuerdo migratorio de 1995.

El repunte actual recuerda el aumento gradual de balseros rescatados en el mar en la primavera de 1994, cifras que aumentaron exponencialmente ese verano, culminando con la crisis migratoria “balsero”.

Una crisis desencadenada por el colapso de la Unión Soviética, el principal socio internacional de la Cuba comunista en ese momento, el éxodo de 1994 vio la llegada de 35.000 cubanos a Estados Unidos en solo dos meses.

Esa fue la tercera crisis migratoria cubana de Estados Unidos.

En 1965, unos 5.000 cubanos se embarcaron desde el puerto de Camarioca, Matanzas en pequeñas embarcaciones hasta el sur de Florida.

En 1980, la crisis del barco Mariel trajo a 125.000 inmigrantes cubanos a los Estados Unidos en la llamada “flotilla de la libertad”.

Estas olas migratorias se produjeron cuando la economía cubana estaba en crisis y el nivel de vida estaba cayendo. Los tres ocurrieron cuando los cubanos tenían pocas vías para la migración legal.

Con las rutas legales bloqueadas, la presión para salir se construyó con el tiempo a medida que la economía se deterioraba, finalmente estallando en un éxodo masivo de personas desesperadas.

Economía en caída libre

Golpeada por los impactos de las renovadas sanciones económicas de Estados Unidos durante la administración Trump y la pandemia de COVID-19, la economía cubana se contrajo un 11% en 2020.

El ex presidente Donald Trump cortó dos fuentes principales de ingresos en divisas de Cuba: los viajes educativos de persona a persona desde los EE. UU., lo cual representaba un valor aproximado de 500 millones de dólares anuales, según análisis de datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba, y restringió buena parte de los 3.500 millones de dólares que anualmente se envían en remesas.

La pandemia golpeó a la industria turística de Cuba, que sufrió una caída del 75%, una pérdida de aproximadamente $ 2.5 mil millones de dólares.

Estos choques externos afectaron a una economía ya debilitada por la poca entrada del petróleo subsidiado de Venezuela, debido a la caída de la producción en el país sudamericano, lo que obligó a Cuba a gastar más de su escasa moneda extranjera en combustible.

Dado que Cuba importa la mayor parte de sus alimentos, la nación insular ha experimentado una crisis alimentaria.

El resultado es la peor recesión económica desde la década de 1990.

Reprimida ka demanda cubana de emigrar

La crisis migratoria cubana de 1994 terminó cuando el ex presidente Bill Clinton firmó un acuerdo con Cuba que prevé una migración segura y legal.

Estados Unidos se comprometió a proporcionar al menos 20.000 visas de inmigrantes a los cubanos al año para evitar crisis futuras mediante la creación de una válvula de escape.

El presidente Trump reemplazó la política del presidente Obama de normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba por una de “máxima presión” destinada a derrumbar el régimen cubano.

Redujo el tamaño de la embajada de Estados Unidos en La Habana en 2017, supuestamente en respuesta a las lesiones sufridas por el personal estadounidense que prestó servicios allí.

Y suspendió el Programa Cubano de Libertad Condicional para la Reunificación Familiar, que proporcionaba más de 20.000 visas de inmigrantes anualmente a cubanos con parientes cercanos en Estados Unidos.

Estas medidas redujeron drásticamente la cantidad de visas de inmigrantes otorgadas, cerrando la válvula de escape que Clinton negoció en 1994. En 2020, poco más de 3.000 inmigrantes cubanos fueron admitidos en Estados Unidos.

Hoy, unos 100.000 cubanos que han solicitado el programa de reunificación siguen esperando en el limbo a que se reanude.

Un problema político

La crisis migratoria que se avecina en Cuba se ha pasado por alto en gran medida, mientras que la administración Biden se centra en gestionar la avalancha de solicitantes de asilo centroamericanos y en el cuidado de los menores no acompañados en la frontera entre Estados Unidos y México.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo recientemente que la política hacia Cuba se encuentra actualmente en revisión, pero que “no es una prioridad máxima”.

El reabastecimiento de la embajada de Estados Unidos en La Habana permitiría reanudar el cumplimiento del acuerdo migratorio de 1994 de Clinton para otorgar al menos 20.000 visas de inmigrantes al año.

TOMADO DE PERIODICOCUBANO

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

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