Le llegó la hora al “Pequeño Nicolás” el joven que se hizo pasar por enviado del Rey en Ribadeo

El ‘pequeño Nicolás’ ha llegado martes a la Audiencia para sentarse en el banquillo como acusado por hacerse pasar por un representante de la Casa Real durante un viaje a Ribadeo (Lugo).

La vista oral durará tres días y será la primera causa a la que se enfrenta en este mes de mayo, pues está fechado un segundo proceso para los días 20, 21 y 25 de mayo, por la presunta trama por la que un amigo le hizo la selectividad en 2012.

Así, Francisco Nicolás Gómez Iglesias -o ‘pequeño Nicolás‘ como se le conoce popularmente-, se defenderá en los próximos días en la  Audiencia Provincial de Madrid, donde comparecerá junto con los demás acusados, tras haberse tenido que cancelar el juicio en otras tres ocasiones. 

¿De qué se le acusa?

Gómez Iglesias será juzgado por el viaje que hizo a Ribadeo (Lugo) el 13 de agosto de 2014, para reunirse con un empresario haciéndose pasar por enlace entre la Vicepresidencia y la Casa Real. Según consta en el escrito de la acusación, el pequeño Nicolás habría hecho creer al empresario -Jorge Cosmen- que a la reunión “asistiría una persona muy importante de la Casa Real”, que finalmente nunca acudió. 

Además, para llevar a cabo su plan, Gómez Iglesias tuvo que falsificar varios documentos oficiales e incluso contactó con dos policías municipales (uno de ellos destinados en el Grupo de Escoltas y Protección), a quienes pidió, a cambio de “una gratificación por sus servicios”, que se hiciesen pasar por un escolta oficial de seguridad. 

La Fiscalía detalla que llegó incluso a alquilar cuatro vehículos con sus respectivos conductores, reservó tres mesas en el restaurante, “y hasta confeccionó en un ordenador personal acreditaciones del Ministerio del Interior para los vehículos”.

Deberá responder, por tanto, por la supuesta comisión de los delitos de usurpación de funciones públicas, falsedad, cohecho y malversación, “según el grado de responsabilidad penal de cada uno de ellos”.

¿Quién se sienta también en el banquillo de los acusados?

Junto a Gómez Iglesias, también declararán como acusados los dos policías municipales que fueron contactados para que le facilitara los medios policiales necesarios para hacerse pasar por un cargo público. Son el cabo de la Policía Municipal de Madrid Jorge G. H., y el policía municipal de Torrijos (Toledo) Carlos P. L. D., para cada uno de los cuales el Ministerio Público pide cinco años y medio de prisión.

¿Qué días se celebrará el juicio?

La vista oral se llevará a cabo en las mañanas del 11, 12 y 13 de mayo, en la Sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid. Se llevará así, finalmente, el juicio por el ‘Viaje a Ribadeo’ tras intentarse anteriormente tres veces. 

El primer intento fue en 2019 y se canceló porque la letrada del pequeño Nicolás denunció haber recibido “coacciones” dirigidas a ella y sus familiaresLa segunda, que estaba prevista para 2020, tuvo que suspenderse por la pandemia de coronavirus. El tercer intento también se aplazó el pasado mes de enero, después de que uno de los letrados hubiese estado en contacto directo con un positivo. 

Concretamente, el martes 11 de mayo está previsto que comparezcan los tres acusados, así como otros tres policías nacionales en calidad de testigos. declararán en calidad de testigos. El miércoles 12 declararán también en calidad de testigos un brigada de la Guardia Civil (a través de vídeoconferencia), Jorge C. M-C., José Alfonso M. M., Juan Ignacio G. B., José María S. R., Óscar Darío G. M., Ion Eduard R. M., Antonio M. M., Sebastián R. V. y Joaquín G. I. (también de forma telemática).

Ya para el último día, el jueves 13 de mayo, se espera la declaración de los testigos Fernando S. B.; del inspector jefe de la Policía Municipal de Ribadeo, Ramón A. G., José Ramón R. I. y José Francisco A. Q.; todos a través de videoconferencia. 

¿Será un juicio público?

No. Sí que tendrán acceso los medios de comunicación a la vista de la señal de vídeo que se ofrecerá en la biblioteca el edificio, pero las imágenes no se podrán difundir en ‘streaming’.

A pesar de que su “nombre artístico” podría hacernos creer que estamos ante una persona afable y completamente inofensiva, la personalidad que se esconde detrás de Francisco Nicolás Gómez Iglesias ya ha tenido que pasar consulta en más de una ocasión a consecuencia de una colección de estafas y escándalos que harían las delicias de cualquier guionista que esté buscando nuevo material para su thriller. Y es que el Pequeño Nicolás tiene más que ver con su estatura que con los aires de grandeza que han impulsado mediáticamente una figura incapaz de escapar de la controversia.

El último capítulo del particular serial protagonizado por el madrileño ha sido una pelea en el centro de Madrid tras salir de un restaurante ubicado en el Paseo de la Castellana. Tres jóvenes se acercaron a él para pedirle una fotografía, pero sus formas hicieron que Fran, como le conocen sus amigos, se negara. Ahí empezó una pelea que terminó con una paliza al Pequeño Nicolás que acabó con la nariz fracturada, como él mismo se encargó de mostrar ante las cámaras horas después para dejar constancia del maltrato sufrido.

Toda historia en la que esté involucrado el madrileño hay que analizarla con pinzas a tenor de su destacado currículum en contar mentiras y protagonizar falsedades. Conectamos directamente con aquel cuento de los pastores y el lobo que tanto daño hace a quien se dedica sistemáticamente a mentir ya que luego nada de lo que hace o de lo que dice resulta creíble. Pero, ¿cuándo empezó el particular legado de Nicolás?

Ahora tiene 26 años, pero su particular carrera de falsedades empezó mucho antes. De hecho, nos tenemos que remontar a la época en la que debía hacer frente a la Selectividad para poder estudiar Derecho. Su primera artimaña conocida fue la de intercambiarse su identidad con la del hijo del embajador español en Egipto, Manuel Abello, para que este hiciera la prueba por él. La jugada les salió mal ya que les pillaron y ambos fueron juzgados en el 2017 por los delitos de falsedad de identidad y falsedad en documento oficial. Solo era el principio de muchas más acciones.

Francisco Nicolás terminó estudiando Derecho en el Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF) pero llevaba una doble vida ya que mientras se formaba en la universidad se hacía pasar por una personalidad con importantes contactos políticos y empresariales, lo que le llevó a aprovecharse de determinadas personas y a colarse en diferentes actos sin permiso. Era el año 2014 y su leyenda se empezaba a engrandecer, tras afirmaciones como que había colaborado con el CNI, la Casa Real o el Gobierno.

Su compartimiento fue analizado también por un psicólogo que determinó que sufría un trastorno megalomaníaco, una psicopatología que define a una persona con una autoestima muy hinchada o con continuadas fantasías delirantes de poder y de relevancia pública. Unos aires de narcisismo que pronto le conllevaron a coleccionar todo tipo de delitos e imputaciones con el paso de los años y ha provocar algunas estampas que también ponen en duda el sistema de seguridad de las instituciones españolas.

Una de las más recordadas fue la de la coronación del rey Felipe VI, también en el 2014, que engrandeció su particular fama de farsante, aunque finalmente fue detenido por la Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía y estuvo tres días en prisión para después quedar en libertad sin fianza.

A las estafas políticas el Pequeño Nicolás ha ido sumando una colección de delitos como falsedad documental, estafa en grado de tentativa y usurpación de funciones públicas y estado civil. También ha sido imputado por revelación de secretos, cohecho impropio, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias. Y es que presuntamente contactó con OHL y Acciona, presentándose con la falsa identidad de asesor del Gobierno, para exigirles pagos de comisiones que irían a permitir el desbloqueo de negocios e inversiones.

A pesar de que le han ido parando los pies Nicolás ha sabido encontrar su minuto de gloria en cada momento. En 2015 anunció que sería candidato al Senado en las elecciones generales aunque finalmente no se presentó, llegó a engañar al propio José María Aznar con el que ha estado presente en actos del Partido Popular y se relacionó con el excomisario de policía José Manuel Villarejo durante el juicio contra el independentismo.

Como era de esperar con esa dimensión pública que ha ido adquiriendo, el Pequeño Nicolás también tuvo su momento televisivo de la mano de uno de los realities más seguidos de la televisión. El madrileño participó en Gran Hermano Vip en el año 2016 aunque su paso fue bastante frustrante ya que fue el primer expulsado de la edición, aunque, eso sí, se especula que llegó a ganar más de 220.000 euros brutos ya que después fue repescado y, al final, estuvo más de cien días en la casa. Desde entonces, su nombre suena con fuerza para participar en otros concursos similares, como Supervivientes, también de la misma cadena.

El 13 de agosto de 2014, curiosamente al darse a conocer su identidad, comienzó la caída de uno de los personajes mediáticos de los últimos años en España: Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el pequeño Nicolás. Fue en Ribadeo, en una comida en el restaurante San Miguel, adonde llegó suplantando a un enlace entre el Gobierno y la Casa Real para tratar de consumar una estafa a un empresario asturiano. Si fue así o no es lo que se juzgará a partir del día 20 en la Audiencia Provincial de Madrid.

Fue tras la visita a Ribadeo cuando el pequeño Nicolás saltó a los medios de comunicación de todo el país. Hasta ese día, nada se sabía de él.

El “Pequeño Nicolás” en Ribadeo

Ribadeo fue la localidad que le dio la fama y la que lo pone a las puertas de la cárcel, porque el fiscal pide para él siete años de prisión y 81.000 euros de multa por los delitos de usurpación de funciones públicas, falsedad en documento oficial y cohecho activo.

En Ribadeo el pequeño Nicolás dejó huella de su capacidad para fabular, llegando a facilitarse una escolta de la Policía local para hacer su entrada en la villa. También es recordado el episodio en el que, estando comiendo en el restaurante San Miguel, se presentó el alcalde, Fernando Suárez, para saludarlo (pensando que, en efecto, era un representante de la Casa Real), y el pequeño Nicolás simuló responder a una llamada de teléfono de la vicepresidenta del Gobierno.

El empresario asturiano no picó. Y días después contactó con la Casa Real y el Gobierno para preguntar si el pequeño Nicolás era quien decía ser. Así se inició la investigación que acabaría con su detención.

Como localidad clave, Ribadeo aportará un número importante de testigos especialmente relevantes. Varias personas han sido llamados a declarar en varias ocasiones, entre otros, el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez; el presidente del club náutico, Ramón Acuña, y el jefe de la policía local. También lo hará, previsiblemente, el responsable del restaurante San Miguel.

El fiscal también pide penas de prisión de cinco años y medio para los policías Jorge González Hormigos y Carlos Pérez López-Dávila, como cómplices del sainete montado en Ribadeo.

Alcalde de Ribadeo Fernando Suárez en el Restaurante San Miguel

Publicado por Roque

Cubano-Español.

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