Los ojos en el apagón

En los últimos en varias zonas de Cuba se vuelven a sentir los numerosos apagones, algo normal cuando llega la época de verano.

Cuando comencé a trabajar en la Organización Básica Eléctrica siempre me pregunté porque las planificaciones de reparaciones de las termoeléctrica y Grupos Electrógenos se realizaban en los meses de más demanda en Cuba.

Siempre recibí varias respuestas aclaratorias, pero al cabo de los años entendí que si hay más demanda hay más consumo, y si hay más consumo hay que tener más petróleo, y por supuesto ese petróleo ya no llega por el tubo ancho de Venezuela, pues entonces hay que pagarlo, y si no hay como pagarlo, pues tenemos que apagar las ciudades, y si apagamos las ciudades tenemos que usar pencas para evitar el sofovamiento en estos días de calor intenso.

Los apagones aquellos de los años 90 creo fueron un factor que hizo estallar al pueblo más de una vez, entre el hambre y los mosquitos la gente explotó, y Fidel Castro entonces supo que tenía que mover caracoles y tenía que aliviar urgente aquella situación de alumbrones.

La política de que sólo se podía afectar 3 horas a la población con el tema de apagones se hizo efectiva en los años 2005, aunque decir que se cumplir, también es un mito, pero bueno se hacía lo posible.

En el contexto actual cuando la electricidad tiene un costo del 300 % más de lo que valía hace solo unos meses antes del reordenamiento, los apagones veraniegos comienzan a llegar como necesidad de un gobierno que quiere recuerdes aquellos años de los 90.

Lo interesante es que en Cuba el costo eléctrico no quiere decir que usted va a recibir un mejor servicio, al contrario en estos días provincias como Villa Clara han vuelto a vivir los “alumbrones”

El costo del barril de petróleo que envía Venezuela a Cuba está por los 27,93 dólares, pero ¿Qué hizo Cuba con todo el petróleo y el dinero que por dos décadas le regalaron Chávez y Maduro?

Cada vez que se quiera analizar la realidad presente de Venezuela y las consecuencias del paso del chavismo por el poder nunca hay que olvidar que el país vivió el auge petrolero más grande y extenso de la historia de la economía moderna. Entre 2003 y 2014 el precio internacional del barril de petróleo creció año tras año (con una sola pausa) y con ello el ingreso de los petrodólares. Ocurrió de una manera fenomenal, sin precedentes y en cualquier otra época anterior hubiese parecido ciencia ficción.

La cotización promedio por año del barril de exportación de Venezuela pasó de 25 dólares en 2003 a 86 en 2008. En algún momento llegó al increíble precio de 126 dólares. Luego, en 2009, se produjo una baja como consecuencia de la crisis económica mundial, pero se recuperan en 2010 hasta montarse en alrededor de los 100 dólares, cuando finalizó el clico alcista.

Durante ese periodo, exportadores de petróleo como Noruega o Arabia Saudita ahorraron enormes cantidades de divisas en fondos soberanos de inversión. Más de 900.000 millones de dólares el primero y 700.000 millones el segundo.

Uno de los países que no ahorró fue Venezuela y por supuesto Cuba que se beneficiaba tampoco tomó estrategias para pensar en el futuro. De ese modo no pudo prepararse para la etapa de las vacas flacas. No conforme con gastarse el gigantesco excedente petrolero, el régimen chavista multiplicó por seis la deuda externa del país. Así que dada la debacle en la que ha caído Venezuela hay que preguntarse a dónde fueron a parar esos increíbles ingresos.

Entre 1999 y 2014 Venezuela envió a la isla un promedio de 120.000 barriles diarios de petróleo. Todo a fondo perdido. Con eso Hugo Chávez le cumplía a Fidel Castro la promesa que le hiciera en la Universidad de La Habana en diciembre de 1994.

En su pico más alto, el vital suministro petrolero de Caracas a La Habana se estimó en 4.000 millones de dólares anuales, un 60% de las necesidades energéticas de Cuba y un 20% del PIB.

Al final el dinero de lo que Cuba obtener del petróleo venezolano solo se ver en una disminución de los apagones, pero en esencia se podía haber hecho mucho, sin embargo la dictadura cubana sólo como siempre creía que la teta no se agotar y se agotó.

Hoy Venezuela prácticamente no tiene petróleo ni para mantenerse ellos y por supuesto Cuba le llora miseria al burro de Maduro para tratar que no se le forme un caos de suministro de energía.

El gran problema es que cada vez se ve un distanciamiento entre Maduro y Canel, haciendo que hoy en día a la falta de entrada de divisas al país los ojos de los cubanos se vuelvan a poner en los apagones, que sin mucho que decir parece van camino a los alumbrones.

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

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