¿Cómo explicarle la realidad de los cubanos a un extranjero?

En estos días cuando los izquierdistas fuera de Cuba se pronuncian a favor de salvar la mentira de Cuba y su Revolución, me pregunto cada vez que me sale uno:¿sabrán como sobreviven los cubanos?

La vida del cubano comienza cuando te levantas por la mañana, y no hay agua, porque el agua por las tuberías solo la ponen una vez al día y no todos los días, y hay pueblos de Cuba que a 62 años tienen que esperar una (Pipa).

Luego vas a desayunar, pero por la libreta de abastecimiento solo toca un pan al día, y el tuyo se lo dejas a tu hijo para la merienda, en ocasiones este pan solo va con un poco de aceite y sal.
Llegas al trabajo, en una güagüa (autobús) abarrotada, que solo pasa una vez cada dos horas, con la gente colgando de las puertas.
Llegas a trabajar, y todo son consignas de ¡Viva la Revolución! cuadros de fidel, reuniones del partido comunista, y convocatorias de manifestaciones a favor del gobierno, esto es continuo y no porque ahora se haya votado el pueblo a la calle.

Ocho horas al día por un sueldo de 15 euros al mes, si porque cuando cambias o haces todo para llegar al MLC eso es lo que puedes comprar en euro, da igual si eres médico, ingeniero, profesor u oficinista tu salario es una porquería.

En el “comedor obrero” hay para el almuerzo, un poco de arroz blanco y agua con limón y azúcar prieta, con buena suerte el picadillo de soja.
Vuelves a casa e intentas comprar algo que llevar a la mesa. Donde único venden algo para comer es en tiendas donde el precio es en dólares y que en los últimos meses ha tenido tantas transformaciones con el ordenamiento que ya no sabes ni cómo, ni con qué moneda comprar, o si es con tarjeta, y bueno tienes suerte si algún familiar te mandó algo, si ese emigrado, el gusano, el enemigo.

Luego vas a intentar comprar un pedazo de pollo congelado o una botella de aceite a precio de primer mundo. El pollo congelado por cierto, es de Estados Unidos. El bloqueo permite mandar y comercializar alimentos. Y muchos de los que mandan solidariamente, son vendidos por el gobierno en esas tiendas en dólares, o en euros, en sabe Dios que, menos en peso cubano. Llegas a la tienda donde te avisaron que hay, y encuentras una cola de varias cuadras. No sabes si después de dos horas alcanzarás. Finalmente, consigues una lata de atún pero si quieres conseguir un jabón, tienes que hacer otra cola en otra tienda porque en esa no hay.
Vuelves a casa deshecho, pones algo de comer en la mesa, te sientas a ver la televisión, donde todo son más” consignas revolucionarias”.

Eso si no hay apagón, que duran hasta 10 y 12 horas. Tu casa se cae a trozos, porque jamás habrá con qué pintarla ni arreglarla.
Si te atreves a decir algo en contra, te expulsan del trabajo, o lo que está de moda en estos días, acto de repudio, palo, cárcel.
Esa es Cuba. Y no de ahora. Desde hace 62 años.
Con el apoyo y la complicidad de la izquierda de salón de Europa que va allí de vacaciones, a tomar mojitos y a follar mulatas por poco dinero. De los Izquierdistas de Italia que se les ahuma el comunismo castrista, de esos argentinos de la izquierda de la millonaria Cristina, o los Nicaragüense comunistas de Ortega, y hasta de los cuatro segurosos que ha logrado infiltrar el régimen cubano en los EEUU.

Todos ellos deberían saber la verdad de Cuba, deberían saber
que en el país solo una empresa puede importar y exportar mercancías, y está en manos de los militares de la familia Castro. Su yerno general es el gerente.
¿Cómo está tu familia allá? -Me pregunta la buena gente. Vivos y no presos, es todo lo que se puede pedir por ahora. Gracias.
Y hay más. Claro que hay más. Hay gente pobre, muy pobre, que no tiene comida, como en el peor de los terceros mundos. Hay barrios enteros al borde del derrumbe. Hay calles llenas de aguas albañales.
Hay (poca) gente que vive un poquito mejor, no por su talento, ni por su esfuerzo, sino por ser lamebotas del amo y chivatos del vecino.
Hay una cultura de la delación y del daño.
En los hospitales tienes que pagarles a las enfermeras y a los médicos para que te atiendan, y llevar las sábanas para la cama, y morirte por falta de un balón de oxígeno o de antibiótico, o porque el medicamento que te tocaba se lo revendieron a otro.
Y podría seguir… Hacer un libro.
Cuéntaselo a tu amiguito que te borró porque dijiste que es una dictadura. Cuéntaselo a todo el ignorante que habla sin saber. Cuéntalo y dile que el comunismo real es igualito al fascismo, y que es un infierno viviente. Que cuando al fin se atrevieron a salir a la calle por primera vez en 62 años, los han masacrado, han sacado tanques, coches de policía y guaguas llenas de reclutas, obligados a enfrentarse a sus hermanos. Porque para el arsenal militar no hay bloqueo. Dile que no hay por culpa del Bloqueo ambulancias pero si hay para comprar cientos de autos patrulleros y camiones para los militares y policías, cuenta, cuenta todo, haber si acaban de despertar y entender que el comunismo es un fracaso.
Cuéntalo todo. Y di que el pueblo cubano, al fin, ya dijo basta. ¡Viva Cuba Libre!

Publicado por Roque

Cubano-Español, mi opinión es simplemente eso.

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